La minera Vale necesita cambiar su funcionamiento, cooperar más con las autoridades y ser más transparente tras la reciente rotura de una represa de relaves que probablemente mató a más de 300 personas, dijo el fiscal general de Brasil.
André Mendonça agregó que las acciones de Vale no han mejorado desde el colapso de otra represa en 2015, el proyecto Samarco, de propiedad conjunta con BHP Billiton.
“En primer lugar, necesitamos un cambio de funcionamiento. Ha habido resistencia al cumplimiento de las obligaciones y necesitamos una cooperación efectiva, no solo con palabras, sino con gestos, con actos, que demuestren la responsabilidad de lo que sucedió”, dijo Mendonça.
“Necesitamos que efectivamente Vale asuma su responsabilidad por el hecho... Por lo tanto, esperamos respuestas efectivas y rápidas de Vale con respecto al desastre”, agregó.
El desastre representa un dolor de cabeza para el presidente Jair Bolsonaro, cuya nueva administración, amigable con el mundo empresarial, está enfrentando la ira de la opinión pública por la tragedia en medio de su deseo de flexibilizar las regulaciones mineras y ambientales para impulsar el crecimiento económico.
El colapso de la represa de Brumadinho podría ser el desastre minero más mortal en la historia de Brasil.
