La mayor empresa de mineral de hierro del mundo está a punto de poner fin a una sequía de financiación accionaria que se ha extendido por nueve años.
Si su conversión de acciones voluntaria es exitosa, Vale S.A. podrá acudir al mercado de valores para financiar inversiones en lugar de depender de la emisión de deuda, dijo en una entrevista Luciano Siani Pires, director financiero de la empresa.
La última vez que Vale vendió acciones fue en una transacción de $11 mil 500 millones en julio de 2008, la mayor oferta de acciones de una empresa brasileña en ese momento.
“No tenemos la intención de usar más deuda para financiar el crecimiento orgánico o no orgánico”, dijo Siani Pires desde Río de Janeiro. “Esta conversión de acciones abre, teóricamente, la posibilidad de utilizar la acción de Vale como moneda para adquisiciones”.
Durante años de expansión, la compañía acumuló una de las deudas más pesadas de la industria, al pagar por adquisiciones y la construcción del complejo minero S11D de $14 mil millones en el norte de Brasil.
Ahora está tratando de reducir los más de $22 mil millones que tiene en deuda neta. Aunque Siani Pires dijo que la compañía, con sede en Río de Janeiro, no tiene planes inmediatos de recaudar capital a través de nuevas acciones, será capaz en teoría de hacerlo una vez que esta primera fase de conversión se cumpla el 11 de agosto.
Esto evitará que grupos de accionistas de Vale bloqueen la emisión futura de acciones.
Por más de 20 años, Vale ha sido controlada por un bloque de accionistas que incluía fondos de pensiones estatales y el banco de desarrollo del país, Bndes.
Ahora se propone una nueva estructura de propiedad para transformarla en una de las pocas grandes corporaciones brasileñas sin un grupo claro que la controle.
Con la configuración actual, Vale es vista como susceptible a la intervención del gobierno. Esa es una de las razones por las que se negocia a múltiplos menores que sus dos principales pares: Rio Tinto Group y BHP Billiton Ltd.
La nueva visión de Vale pretende aumentar la transparencia y la flexibilidad, en parte abriéndose a una participación más independiente en su junta directiva.
Es probable que los dos primeros miembros independientes del directorio sean elegidos a finales de este mes, si la empresa alcanza el índice de conversión mínimo necesario para continuar, algo en lo que Siani Pires confía mucho.
“Las expectativas son de una aprobación muy sustancial”, dijo sobre la necesidad de la compañía de convertir al menos 54% de las acciones preferentes.
