El paro convocado por el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), desde hace 17 días, pone en riesgo la culminación a tiempo de importantes proyectos que impulsa el Estado, como la línea 2 del Metro y la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Frente a este escenario, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, hizo un llamado para que la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) y el Suntracs aceleren la negociación, que hasta ahora ha venido muy lenta y con contrapropuestas casi nulas sobre la mesa.
Los sectores tienen un sabor agridulce respecto al llamado del Ejecutivo, que se podría interpretar como una intromisión en un delicado proceso en el que está en juego el aumento de salario para los obreros y el consecuente efecto en las finanzas de las empresas constructoras.
En la tarde de ayer se convocó a un diálogo que se prolongó por más de dos horas y en el que participaron, además de los representantes de la Capac y del Suntracs, el ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles.
También asistió el ministro de Desarrollo Social, Alcibíades Vásquez; el ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena; y el director general del Metro de Panamá, Roberto Roy.
Severo Sousa
Presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada.
Fuentes que estuvieron en la reunión confirmaron a este diario que tanto la Capac como el Suntracs trataron de aproximar posiciones respecto al alza salarial. No se logró nada definitivo, pero quedaron de reunirse nuevamente.
Horas antes de este encuentro, Varela dijo que los trabajadores de la construcción están entre los que tienen mejores salarios del país.
Y sugirió que se llegue a un aumento salarial de alrededor del 14% en cuatro años, es decir, 3.5% de incremento anual.
Sería la segunda ocasión en que el presidente de la República interviene de manera directa en las negociaciones. Se conoció que semanas antes llamó a algunos empresarios sugiriendo un acuerdo cuanto antes.
Pero llegar a un punto de equilibrio ha sido difícil. En la mesa en la que se negocia la convención colectiva 2018-2021 del sector de la construcción, los obreros plantean un incremento salarial de 11% anual, mientras que los empresarios mantienen sobre la mesa una propuesta de 1% al año.
Eduardo Rodríguez, director general de la Capac, dijo que valora el esfuerzo del presidente Varela en buscar solución al conflicto laboral, pero que el gremio debe asumir sus propias posiciones. “Es su deber procurar caminos de avenimiento para establecer la paz en el país y darle una terminación al conflicto laboral que afecta a mucha gente”. “Pero nosotros igualmente debemos asumir nuestras propias posiciones frente a las obligaciones que tenemos ante las empresas, la industria y ante nuestros propios trabajadores. Mientras el Suntracs no ajuste su propuesta a un número sustentable que responda a los intereses mutuos, nuestra propuesta va a mantenerse. Mientras el Suntracs no flexibilice sus pretensiones extremas, es imposible que la Capac flexibilice su posición”, añadió.
Los dirigentes del Suntracs apuestan a que en los próximos días haya una “propuesta seria” por parte de la Capac, para llegar a un acuerdo que ponga fin a la huelga que mantiene a un sector de “brazos caídos”.
