Si usted busca evidencia de que los negocios se están volviendo más nacionalistas en 2017, vea lo que acaba de ocurrir en Australia.
Vegemite, la pasta para untar salada y viscosa adorada por primeros ministros y cantantes pop a pesar de inspirar repugnancia y desconcierto en la mayoría de los extranjeros, será vendida a la empresa local Bega Cheese Ltd. después de más de nueve décadas bajo control estadounidense.
El Vegemite está tan vinculado con la identidad australiana que el museo nacional del país hace un tiempo le dedicó una muestra, por lo cual siempre ha sido ligeramente anómalo que la marca haya sido de propiedad estadounidense casi desde su nacimiento.
Dick Smith, un emprendedor del sector de electrónicos con puntos de vista sobre la inmigración semejantes a los de Trump, se vio inspirado a crear su propia gama de alimentos empacados por el descubrimiento de que Vegemite era un intruso extranjero.
Dado ese invaluable capital de marca, Bega parece haber conseguido la empresa a un precio bastante barato.
Con una etiqueta de $345 millones, el acuerdo tasa Vegemite y los negocios australiano y neozelandés que está comprando de Mondelez International Inc., en alrededor de 10.2 a 11.5 veces el pronóstico de Ebitda de entre $30.22 millones y $34 millones.
Parece un valor respetable para Bega, cuyas ganancias pro forma crecerían alrededor de dos tercios este año como resultado. El múltiplo mediano en 24 acuerdos de alimentos empacados en los últimos tres años ha sido de alrededor de 11.4 veces las ganancias, y marcas icónicas como Vegemite podrían esperar significativamente más.

