El presidente Nicolás Maduro garantiza una feliz Navidad para su revolución socialista en Venezuela mediante el recurso de usar ventas de bonos para financiar la importación de juguetes, alcohol, bicicletas, árboles, papel de regalo y alimentos.
“Están garantizados todos los dólares que nuestro país necesita hasta el 31 de diciembre”, dijo Maduro el 10 de octubre por la televisión estatal. “Vamos a tener una feliz Navidad”.
El país sudamericano inició este mes subastas semanales de divisas mediante bonos con denominación en dólares emitidos por la compañía petrolera estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que el banco central retuvo durante dos meses, lo que da a las empresas la oportunidad de comprar casi $300 millones.
Las subastas permiten a las compañías locales obtener moneda extranjera del banco central, que vende los bonos en el exterior por dólares, para comprar los bienes que Venezuela no produce.
Si bien las subastas le ayudarán a Maduro a cumplir con la promesa que hizo este mes de garantizar la felicidad del país durante las festividades al aliviar el desabastecimiento que llevó la inflación anual a 49% en septiembre, crece el temor a que PDVSA tenga que vender nuevos bonos por primera vez desde mayo del año pasado para alimentar la oferta.
