El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que un acuerdo para congelar la producción de los países de la OPEP es inminente, y envió a su ministro de petróleo a Rusia para ayudar a que otros países finalmente se plieguen al pacto con miras a impulsar los precios del crudo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó en septiembre limitar la oferta con condiciones especiales para Libia, Nigeria e Irán, cuya producción ha sido afectada por guerras y sanciones.
La próxima reunión del grupo, donde se espera un pacto definitivo, será el 30 de noviembre.
“Es inminente un acuerdo de los países OPEP para congelar y reducir la producción y lograr equilibrar el mercado y subir los precios de manera realista, justa y responsable”, dijo el mandatario en un discurso televisado.
“He encargado nuevas tareas al compañero Eulogio del Pino para que en los próximos días vaya hasta Moscú a terminar el acuerdo con Rusia, los países no OPEP y la OPEP”, agregó.
Venezuela es uno de los países que más ha abogado a favor de un acuerdo para restringir los suministros, pues depende de sus ingresos petroleros.
Un 95% de los ingresos por exportación del país provienen del crudo, por lo que la caída de los precios ha contribuido a profundizar su severa crisis de inflación, recesión y escasez.
El miércoles pasado Irak también dijo que está dispuesto a recortar su producción como parte del plan. Sin embargo, el precio del crudo sigue cayendo porque los operadores todavía tienen dudas sobre si se logrará reducir el bombeo entre un 4% a un 4.5%, o más de 1.2 millones de barriles por día.
