Crystallex International Corp. y Venezuela acordaron resolver una disputa de mil 200 millones de dólares derivada de la nacionalización en 2011 de un depósito de oro de la empresa minera en la nación sudamericana.
Glenn Hainey, juez de la Corte Superior de Ontario en Toronto, aprobó la conciliación después de que fuera anunciada dos días antes a través de documentos judiciales en Canadá.
Partes del acuerdo permanecen selladas, incluido el monto a pagar. La minera canadiense, que se vio obligada a declararse en quiebra en 2011 luego de la incautación del depósito Las Cristinas, solicitó al juez que apruebe el acuerdo, diciendo que podría ser la conciliación más grande que Venezuela haya acordado relacionada con un laudo arbitral.
Eso pondría el acuerdo en más de mil millones, con base en acuerdos anteriores de Venezuela.
El secreto de los detalles del acuerdo provocó la oposición de algunos tenedores de bonos y accionistas en la audiencia, quienes exigieron el acceso a los términos clave de la conciliación.
Los accionistas de Crystallex, los acreedores y los financiadores de litigios -la firma de fondos de cobertura con sede en Nueva York, Tenor Capital Management- se enfrentaron sobre los términos del acuerdo, incluida la divulgación de cierta información.
El país insistió en mantener en secreto los detalles porque todavía está lidiando con cientos de miles de millones de dólares de otros casos de acreedores, según una declaración jurada presentada ante la corte canadiense por Harry Near, un miembro de la junta de Crystallex.
A partir de 2014, Tenor había prestado alrededor de 62.5 millones de dólares a Crystallex a cambio de un ingreso por arbitraje neto que ascendía al 70.5% de la indemnización a favor de la compañía.
