La petrolera estatal venezolana Pdvsa ha comprado este año cerca de 440 millones de dólares en crudo extranjero y lo ha enviado directamente a Cuba en condiciones flexibles de crédito, que a menudo implicaron pérdidas, según documentos internos de la empresa a los que Reuters tuvo acceso.
Los envíos constituyen la primera evidencia documentada de que el país miembro de la OPEP adquiere crudo para abastecer a sus aliados regionales en lugar de venderles petróleo de sus propias reservas.
Venezuela realizó las entregas con descuentos, que no se hacían, pese a la gran necesidad de divisas para sostener su economía e importar alimentos y medicinas en medio de una escasez generalizada.