El Gobierno venezolano tiene previsto aprobar antes de fin de año un proyecto para poner impuestos a las tierras ociosas, subutilizadas o en uso “no conforme”, con el fin de aumentar la productividad del sector agropecuario, informó el presidente del Instituto de Tierras (INTI), William Gudiño.
En una entrevista con el diario económico El Mundo, Economía y Negocios, Gudiño señaló que el objetivo es que al tener que pagar un impuesto progresivo que se incrementará de año en año, quienes posean una tierra en esas condiciones vean que no les conviene mantenerla y la entreguen al Estado.
“Ese es el objetivo central: una manera diferente de recuperar tierras por la vía de coerción”, dijo.
El responsable del INTI explicó que “tendrá que pagarlo todo el que tenga la tierra ociosa, subutilizada o en uso no conforme”, al asegurar que en el país hay “muchos valles” que se dedican a la agricultura pero no para el uso “más idóneo”.
En ese sentido puso como ejemplo tierras que son de gran calidad para la agricultura pero se dedican a la ganadería en el sur del Lago, donde ha habido procesos de expropiación en los últimos años.