El Gobierno de Venezuela publicó ayer un nuevo convenio cambiario que autoriza la compra y venta de dólares en bancos y casas de cambio a una tasa “fluctuante”, que marcará el banco central, en un nuevo intento por flexibilizar el estricto control de cambios vigente desde hace 15 años.
El gobierno, que dejó de vender divisas a los privados este año en medio de una severa crisis económica, impulsa las modificaciones en medio de un plan para sacar al país de la recesión e hiperinflación y tras inútiles esfuerzos por captar millones de dólares que venezolanos en el extranjero están enviando a sus familias.