¡Veinte minutos del aeropuerto hasta Manhattan! ¡Tiene que ser una broma! No, no lo es. El truco es que no estamos hablando ni del La Guardia ni del John F. Kennedy, los aeropuertos que tradicionalmente han servido a la ciudad de Nueva York.
Ahora cualquier viajero llega al centro de Manhattan en unos 25 minutos, vía tren, desde el aeropuerto internacional Liberty, de Newark (EWR), la nueva opción para viajar a la Gran Manzana y ahorrarse el interminable tranque en la autopista.
El trayecto entre el EWR y la estación Penn en Manhattan dura unos 21 minutos, más 10 minutos en el monorriel que lo lleva de la estación a la terminal propiamente dicha.
A finales del 2001, la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey y Amtrak inauguraron el AirTrain, un servicio de tren directo entre Manhattan y el EWR.
Este es el primer y único servicio directo de tren entre Manhattan y cualquier aeropuerto en el área de la ciudad de Nueva York.
El viaje redondo le cuesta al usuario 23 dólares. Los boletos pueden comprarse con tarjeta de crédito en las máquinas de boletería del NJTransit o Amtrak en las estaciones de tren.
Desde o hacia La Guardia o JFK, el trayecto le tomará una hora o más (según la hora) y el taxi le cobra 35 dólares hasta o desde cualquier punto de Manhattan.
En estos tiempos de seguridad reforzada, esa media hora puede significar que pierda el vuelo porque las revisiones personales y de equipaje son exhaustivas y empiezan en el mismo counter de la aerolínea.
Además, el tiempo que se ahorra puede invertirlo en los muchos encantos de NY.
Aeropuerto internacional Newark Liberty (EWR) El aeropuerto inaugurado en 1928 como aeropuerto de Newark, y rebautizado como Newark Liberty después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, ha crecido a pesar del duro golpe que recibió la industria aérea debido al compromiso de su principal usuario, Continental, y al espíritu de una ciudad que decidió enfrentar el temor. De hecho, se le rebautizó Liberty porque es el más cercano a la Estatua de la Libertad (siete millas) y se la puede ver cuando se despega o aterriza en el Newark Liberty.
A principios de diciembre del 2001, la aerolínea Continental, la más importante del estado de Nueva York, inauguró el Concourse C, su nueva terminal en el aeropuerto internacional Newark, en Nueva Jersey, como parte de un programa de mejoras que realiza conjuntamente con la Autoridad de Puertos.
El proyecto Global Gateway ha costado mil 400 millones de dólares financiados por la Autoridad de Puertos y Continental.
El aporte de Continental, que asciende a 700 millones de dólares, se invirtió en la construcción de un nuevo pabellón de 23 mil 225 metros cuadrados (el Concourse C) que tiene 19 salas. Los 700 millones aportados por las autoridades portuarias se usaron en la construcción de nuevos callejones de tránsito y la extensión de la pista de aterrizaje, un estacionamiento, mejoras a las vialidades y la construcción de un enlace ferroviario.
El aeropuerto de Newark es el décimo aeropuerto de Estados Unidos, en términos del número de operaciones. En el 2001 atendió a casi 34 millones de pasajeros. En este crecimiento ha influido el que Continental haya establecido unos de sus hubs (centro de distribución de pasajeros) allí.
En diciembre de 2001, más de 2 mil 400 personas usaron el AirTrain para llegar y salir del Liberty. Para el pasajero que viaja a Nueva York el paso del silencio del monorriel que le lleva a la estación, al rítmico traqueteo del tren en las vías, le prepara para el bullicio que caracteriza Nueva York, ruido que sale a recibirlo en cuanto llega a Penn Station, en el centro de Manhattan ... una media hora después.



