La automotriz alemana Volkswagen abrió su primera planta de fabricación de autos en la capital de Ruanda, un hito para la nación del este de África que trata de reducir la importación de autos usados de Asia.
El presidente Paul Kagame dijo que África no debería ser un basurero para artículos de segunda mano, y que los consumidores africanos serán gran parte de la demanda global en los próximos años.
“África y Ruanda merecen más, y esta es una manera de mostrar que podemos permitírnoslo”, declaró. El año pasado había unos 300 mil vehículos registrados en Ruanda -cuya población suma 12 millones-, de acuerdo con archivos oficiales. La mayoría de los autos eran usados importados de Japón.