Wells Fargo pagará 575 millones de dólares como resultado de un acuerdo con fiscales generales de todos los 50 estados de Estados Unidos y del distrito de Columbia que investigaron sus prácticas bancarias, que incluyeron cuentas falsas abiertas sin conocimiento de sus clientes y otras prácticas irregulares.
El banco también tendrá que formar equipos que revisen y respondan a las quejas de los clientes sobre sus cuestionables prácticas bancarias y de ventas.
El banco ha estado bajo escrutinio desde 2015, cuando reconoció que sus empleados abrieron millones de cuentas bancarias falsas a nombre de clientes, con tal de llegar a sus objetivos de venta. También dijo que vendió seguros de autos y otros productos financieros a clientes que no los necesitaban.
A Wells Fargo ya se le había ordenado pagar más de mil 200 millones de dólares en sanciones y se enfrenta a regulaciones más severas.
“Este acuerdo subraya nuestro compromiso serio de hacer las cosas bien con respecto a asuntos pasados mientras trabajamos para construir un mejor banco”, dijo el director ejecutivo Tim Sloan. El ejecutivo se disculpó por las cuentas falsas y otras prácticas durante una audiencia del Congreso en 2017, pero la compañía permaneció bajo presión por el peso de todos los escándalos.
