China podría intervenir para defender el yuan si cae a un nivel psicológico clave, ya que de traspasar ese punto corre el riesgo de empeorar la confianza en los golpeados mercados financieros del país.
La mayoría de los 18 operadores y analistas encuestados por Bloomberg espera que los encargados de política tomen medidas para frenar la caída de la moneda si se acerca a 6.7 por dólar en el mercado onshore de China, alrededor del 1% por debajo de los niveles actuales.
La tasa de cambio administrada ha caído un 3.4% en las últimas dos semanas –el peor desempeño después del won de Corea del Sur en los mercados emergentes–, debido a que la preocupación por una desaceleración en la segunda mayor economía del mundo se sumó a los temores por la guerra comercial con Estados Unidos.
Una liquidación en las acciones chinas, que esta semana cayeron en un mercado bajista, también deterioró la percepción hacia el yuan, que hasta hace unas semanas servía de ancla para las economías en desarrollo que luchan contra las presiones del aumento de las tasas de interés en el mundo y el fortalecimiento del dólar.
China ya ha utilizado parte de su arsenal para contener la caída, pero ha sido de poca ayuda. El yuan está confinado a una banda de negociación de un 2% a ambos lados de una tasa de referencia fijada por el banco central todos los días, pero hasta ahora el mercado ha ignorado ampliamente las tasas más fuertes de lo esperado.
Para evitar que traspase el nivel de 6.7, China podría emplear una serie de herramientas, dijeron los expertos encuestados.
