Cuatro pilares sostienen la estrategia de Giovanni Ferrari, gerente general de la Zona Libre de Colón (ZLC), para atraer más compradores al emporio comercial colonense, que este año no ha logrado cifras positivas.
El pésimo estado de las infraestructuras, el rezago histórico en el comercio electrónico y la falta de estadísticas confiables podrían representar un freno para los planes de Ferrari, cuya hoja de ruta incluye la habilitación de una tarjeta electrónica para turistas, las adecuaciones en el servicio de agua, la creación de una tarjeta de débito para compradores y mejorar el registro y análisis de las estadísticas del recinto aduanero.

En los primeros cinco meses del año la actividad comercial (reexportaciones e importaciones) totalizó 7 mil 716.4 millones de dólares, cifra que representa una caída del 11.6%, en comparación con igual periodo del año pasado.
Entre enero y mayo de 2019, las ventas dentro de la Zona Libre de Colón contabilizaron 4 mil 74.5 millones de dólares, mientras que las importaciones sumaron 3 mil 641.9 millones de dólares, según cifras del Departamento de Estadística y Estudios Económicos de la ZLC.
Sin embargo, Ferrari explica que estas cifras no siempre reflejan la realidad del movimiento comercial de la zona franca colonense. “Hay algunos segmentos que inflan las cifras. Por otro lado, la ZLC no tiene una encuesta que mida la satisfacción o expectativa de compra de países, por ejemplo”, detalló el funcionario.
“No se pueden tomar decisiones inteligentes si no se tiene la información y estadísticas en las cuales basar esas decisiones”, asegura Ferrari, quien fue ratificado por la Asamblea Nacional el pasado 25 de julio.
Hay que saber interpretar las estadísticas, porque hay algunos flujos de negocios que son de bajo volumen, pero de alto valor. Eso nos da una imagen distorsionada de la cantidad de actividad física que se registra a través de la ZLC.

En este sentido, para la Zona Libre es mejor manejar un contenedor de productos de bajo valor, pero que es de alto volumen, porque esto genera empleo, dijo Ferrari.
“No olvidemos que la razón de ser de la Zona Libre de Colón es la generación de empleo y en estos momentos estamos en un nivel bajo con respecto a períodos anteriores”.
Otra de las propuestas para darle un respiro a la actividad comercial es la creación de una tarjeta de débito en la que el comprador de la ZLC una vez llegue al aeropuerto de Tocumen deposite el dinero en la sucursal del Banco Nacional de Panamá ubicada en la terminal aérea.
“De esta forma reforzamos nuestro compromiso de prevenir el comercio ilícito y blanqueo de capitales. Además se evita los robos y se puede llevar un mejor registro de las transacciones realizadas en el país”, comentó Ferrari.
“Además, con esta iniciativa podemos ir llevando a la Zona Libre hacia una actividad comercial con dinero electrónico”, dijo.
También propone una alianza con los operadores turísticos. El gerente de la ZLC pretende establecer una aplicación electrónica donde los visitantes podrán obtener su pase de entrada a la zona franca de forma remota, con la finalidad de hacer más expedita su entrada al recinto comercial.
En cuanto a temas de cumplimiento establecidos en la Ley 23 del 27 de abril de 2015, como conozca su cliente, esta administración propone canalizar la información de los compradores en una base de datos administrada por ellos.
Con esta iniciativa se puede llevar un registro de los compradores y será mucho más ágil para los clientes.
En temas de infraestructura a corto plazo trabajará en mejorar el acceso al agua potable y en el tratamiento de aguas residuales.