El gigante chino de telecomunicaciones ZTE propuso un plan de financiamiento de 10 mil 700 millones de dólares y nombró a ocho miembros del directorio en una drástica revisión de gestión, mientras busca reconstruir un negocio paralizado por la prohibición que Estados Unidos impuso a los suministros.
Las noticias indican que el segundo mayor fabricante de equipamiento de telecomunicaciones de China está trabajando para cumplir con las condiciones establecidas por Estados Unidos para que pueda reanudar sus actividades comerciales con proveedores estadounidenses, que proporcionan alrededor del 25%-30% de los componentes utilizados en los equipos de ZTE.
Las acciones de ZTE se hundieron el martes 41% en Hong Kong y 10% en Shenzhen, restando casi 3 mil millones de dólares de su valor de mercado, ya que reanudó las operaciones después de ser suspendido por casi dos meses por la prohibición de Estados Unidos.
Washington impuso una prohibición de suministros de siete años a la empresa en abril después de que incumplió un acuerdo de castigar a ejecutivos que conspiraron para evadir sanciones contra Irán y Corea del Norte.