Tras cinco semanas de silencio, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dejará en manos de una serie de datos económicos la tarea de poner a punto las expectativas sobre políticas antes de la próxima reunión del Consejo de Gobierno, que tendrá lugar el 8 de septiembre.
Los informes sobre inflación, confianza de las empresas y desempleo que se darán a conocer en los próximos días podrían indicar si se necesita más estímulo para sostener la recuperación e impulsar el aumento de los precios ante las posibles secuelas de la votación británica para abandonar la Unión Europea.
El impulso en la zona euro de 19 países hasta ahora ha dado pocas señales de perder ritmo, y los economistas tanto de JPMorgan Chase & Co. como de Danske Bank A/S rebajaron las proyecciones de más relajación.
Pero los ejecutivos de Alemania, la mayor economía de la región, están empezando a tomar conciencia de la conmoción del brexit, lo que indica que podría haber más consecuencias graves.
“No creo que en el calendario de datos haya nada tan decisivo que cambie el mercado o al BCE o a ambos”, dijo Peter Schaffrik, responsable de estrategia de tasas europeas de Royal Bank of Canada. “La inflación va a subir ligeramente pero no lo hará lo suficientemente rápido como para llevarlos a pensar ‘no hace falta que hagamos nada”.
Mensajes de política
Draghi no asistió a la reunión de este año de los funcionarios de bancos centrales y economistas que tuvo lugar durante el fin de semana en Jackson Hole, Wyoming, y en la que la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo que los argumentos a favor de elevar las tasas de interés estadounidenses se están fortaleciendo.
Hace dos años, Draghi utilizó el mismo evento para indicar que habría un cambio de política importante que finalmente se materializó en la implementación de la relajación cuantitativa.
Ahora el presidente del BCE está aplazando el juicio sobre las perspectivas económicas de la zona euro hasta que se publiquen las nuevas proyecciones del BCE.
El análisis de Draghi sobre los riesgos que aquellas entrañan podría dar indicios sobre sus planes en materia de política monetaria en los próximos meses. El miembro del Comité Ejecutivo Benoît Coeure sí estuvo presente en Jackson Hole y advirtió que las autoridades “podrían tener que profundizar en nuestro marco operativo” si los gobiernos no toman medidas para aumentar el potencial de crecimiento de las economías de la zona euro.
