El temor sobre una deflación en la zona euro ha amainado, pero quizás aún no sea momento para que Mario Draghi cante victoria.
Aunque la región está experimentando el crecimiento más veloz en los precios al consumidor en más de tres años, el ritmo sigue siendo la mitad de rápido de lo que quisiera el presidente del Banco Central Europeo (BCE). Al mismo tiempo, la medida subyacente es aún menor.
Se situaba en 0.9% en diciembre, un máximo de cinco meses, pero apenas 0.3% más que su nivel mínimo registrado hace dos años.
La pregunta para el Consejo de Gobernación del BCE, que anunció una extensión al relajamiento cuantitativo el mes pasado, es si esto es parte de un largamente esperado “ajuste sostenido” de la inflación o una reacción técnica a los precios de las materias primas y una moneda más débil. Junto con señales continuas de crecimiento económico, los últimos datos podrían reforzar la posición de las autoridades de línea dura conforme se preparan para su primera reunión de política del año en dos semanas.
“La inflación subyacente, que es lo que más le preocupa al BCE, en realidad no se está moviendo”, dijo Jamie Murray, un economista de Bloomberg Intelligence en Londres.
Aun así, el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha abogado por una veloz eliminación del estímulo una vez que lo permita el aumento de los precios, mientras que el miembro de la junta ejecutiva Benoit Coeure le dijo a Boersen-Zeitung la semana pasada que la inflación podría enfrentar riesgos alcistas.
La evaluación de Draghi de la perspectiva fue cautelosa en la reunión pasada en diciembre, cuando el banco central anunció su plan para mantener su compra de bonos hasta por lo menos finales de 2017, aunque a un ritmo mensual reducido.
“El riesgo de la deflación ha desaparecido en gran medida”, dijo Draghi. “Sin embargo, la incertidumbre persiste. La incertidumbre persiste en todos lados”.
El alza de la inflación en la zona euro el mes pasado fue impulsada, en parte, por aumentos sorprendentemente amplios en Alemania y España. En el primero, la economía más grande de la región, subió 1.7%, un alza récord. Aunque Italia también registró un avance, fue de apenas un magro 0.5%.
La aceleración inesperadamente marcada tanto en la tasa de inflación regional como en las nacionales sigue a un aumento de 12.6% del crudo Brent el mes pasado. Subió 52% el año pasado, su primer alza anual desde 2012.
El euro también bajó 7% frente al dólar en los últimos tres meses.
