El suelo es esencial para la vida, porque de él depende el 95% de la producción de alimentos. Sin embargo, en los cinco segundos que usted demoró en leer la primera línea, se ha erosionado una superficie de tierra equivalente a un campo de fútbol. Sin duda, esta cifra es alarmante. Más del 90% de todos los suelos de la Tierra podrían estar degradados en 2050 si no actuamos ahora.
Esta situación reafirma la necesidad de celebrar el Día Mundial del Suelo, el 5 de diciembre de cada año para mostrar el valor de este recurso, resaltar la importancia de cuidarlo y protegerlo. Este año, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) centra la atención en la erosión, bajo el lema “Detengamos la erosión del suelo, salvemos nuestro futuro”. ¿Cómo nos afecta la erosión del suelo? En primer lugar, la erosión restringe nuestra capacidad para producir alimentos nutritivos, ya que puede reducir el rendimiento agrícola hasta un 50%. Además, los cultivos tienden a ser de menor calidad: más pequeños y menos nutritivos. Esta situación tiene consecuencias económicas para los agricultores y puede afectar la salud de los consumidores. En segundo lugar, la erosión elimina minerales y nutrientes del suelo depositándolos en otros lugares.
En tercer lugar, afecta el suministro de agua porque a menor suelo, menor calidad del agua potable en las tierras bajas.
Por último, la erosión del suelo puede aumentar la vulnerabilidad de los ecosistemas y las comunidades rurales, provocando que muchas personas tengan que dejar sus hogares por la degradación de los recursos naturales y el clima. Panamá no escapa a este fenómeno. El 27% del territorio presenta una tendencia a la degradación o son tierras altamente degradadas. Parte de la erosión es natural, pero también se debe a prácticas agrícolas inadecuadas como el sobrepastoreo, la quema, y la deforestación.
A pesar de ello, hay buenas noticias para Panamá. El Estado panameño está trabajando junto con agricultores y científicos, con el apoyo de socios internacionales para implementar las metas nacionales de degradación neutral de la tierra, lanzadas en 2018. Se impulsa una red nacional de laboratorios de suelos para fomentar el análisis e investigación de este recurso. Estas acciones son muy positivas para revertir la degradación de los suelos panameños y deberán mantenerse en el tiempo para lograr beneficios ambientales, mejorar los medios de vida de la población rural y garantizar la seguridad alimentaria de Panamá, en el presente y en el futuro.
El autor es oficial de Tierras y Aguas de la FAO