Faltan 11 meses para que se inicie la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se llevará a cabo en nuestro país a partir del 13 de enero. Empezarán a llegar el grueso de los peregrinos que estarán en esta ciudad hasta el 17 de enero, cuando el santo pontífice clausure el evento. No todos los eventos se llevarán a cabo en la ciudad capital; existe una maquinaria humana trabajando en el desarrollo de lo que se denomina las prejornadas, actividades religiosas que se realizarán en diócesis, parroquias, pueblos y ciudades de nuestro interior donde esa juventud de peregrinos compartirán con nuestros nacionales.
Estas prejornadas permitirán que la estadía sea por mucho más tiempo; el país entero será parte de esta actividad, momento que debemos aprovechar para lanzarnos al estrellato porque estaremos bajo el ojo de cientos de miles de personas en el mundo entero, no solo como visitantes, sino también como verdaderos espectadores mundiales siguiendo día a día los eventos que se lleven a cabo.
La parte turística se hará presente haciendo uso de todas sus herramientas como hospedaje no solo en los hoteles, sino en residencias privadas, transporte desde aeropuertos donde habrá una legión de hombres y mujeres que darán apoyo para que nuestros visitantes se sientan bien acogidos y seguros. Habrá excursiones dirigidas por expertos guías en varios idiomas; serán días de muchas actividades, días donde tendremos que dar el kilómetro extra, no solo por lo que hacemos, sino por el honor y honra de nuestro país.
Hacemos un llamado a los hoteles, agencias de viaje y transportistas para que no especulen con los precios, este evento no solucionará todos nuestros problemas, pero nos servirá de punta para lograr mejores días.