La cultura de mantenimiento ha sido clave para que las operaciones del Canal de Panamá se hayan mantenido de manera ininterrumpida por más de cien años.
Como el índice de un libro, cada estructura está dentro de un plan de mantenimiento y la administración la incluye en la programación de cada año fiscal.
Para este 2021, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) tiene presupuestado $300 millones en gastos de mantenimiento para las estructuras de la vía acuática, de los cuales unos $50 millones están destinados a las esclusas panamax.
Luego de 106 años de funcionamiento, el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez, sostiene que las esclusas panamax pueden continuar operando por otros cien años, siguiendo los patrones de mantenimiento, a menos que no haya demanda y el mercado exija usar buques más grandes.
Aunque las nuevas esclusas pueden atender buques de mayor tamaño, las esclusas originales siguen siendo más utilizadas. Las estadísticas preliminares del primer semestre del año fiscal 2021 (octubre de 2020 a marzo de 2021), muestran que el 70% de los tránsitos se registró por las esclusas panamax y el 30% restante por las nuevas esclusas. Eso significa que el mayor uso se concentra en el canal original. De 7 mil 457 tránsitos registrados en seis meses, 5 mil 246 fueron por las esclusas panamax.
Los trabajos
Durante este año se tienen programados múltiples proyectos para garantizar un Canal seguro y confiable, dijo Miguel Lorenzo, vicepresidente de Infraestructura e Ingeniería de la ACP.
Destacan trabajos de cámara seca en varias compuertas de las esclusas de Gatún; trabajos de mantenimiento de alcantarilla central en las esclusas de Miraflores; reparación del muro de aproximación norte de las esclusas de Miraflores; reparación de las dragas Quibián y Alberto Alemán Zubieta; reparación de remolcadores, lanchas y barcazas; inicio del plan multianual de control de erosión de la bordada Cucaracha en el Corte Culebra, y control de erosión de la ribera este del acceso a Agua Clara.
Explicó Lorenzo que en adición a estos proyectos, se contempla un presupuesto para mantenimiento de equipo flotante, terrestre y del cauce de navegación, por encima de $100 millones.
Los trabajos de mantenimiento se coordinan siguiendo una planificación que depende de múltiples factores para diferentes tipos de activos.
Por ejemplo, considera la frecuencia estipulada para cada tipo de equipo, y para elementos como componentes estructurales, se hacen inspecciones rutinarias y análisis de la condición para definir las necesidades.
Las compuertas panamax son sometidas a un reacondicionamiento completo cada 25 años; sin embargo, durante ese plazo también se desarrollan trabajos de mantenimiento menores a las mismas para garantizar su confiabilidad operativa. Las compuertas de acero del Canal original, que tienen un peso aproximado de 700 toneladas, siguen siendo las mismas que operan desde 1914.
En cuanto a los vertederos de las represas de Gatún y Miraflores, Lorenzo dijo que un equipo multidisciplinario coordina las inspecciones anuales, define el alcance de los trabajos de mantenimiento y da seguimiento al cronograma de ejecución de dichos trabajos, tales como las compuertas y respectivas maquinarias.
En las represas del Canal se realizan inspecciones anuales para verificar su integridad en temas como erosión, deterioro, taludes, estabilidad e infiltraciones.
“Los trabajos de mantenimiento del Canal se llevan a cabo por una combinación de métodos, que incluyen trabajos realizados por fuerzas internas del Canal, así como contrataciones externas”, añadió Lorenzo.
El mantenimiento seguirá siendo el gran reto del Canal para conservar sus estructuras operando. Las nuevas esclusas, activas desde junio de 2016, cumplirán 5 años próximamente, con lo cual se requerirá mayor mantenimiento para que se cumpla su vida útil, estimada en 100 años.
Cinco procesos por resolver con GUPC sobre la construcción del tercer juego de esclusas
La culminación de los trabajos menores pendientes y la corrección de los defectos notificados por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) a Grupo Unidos por el Canal, S.A. (GUPC) en el tercer juego de esclusas, ahora son objeto de la Disputa 17, según el último informe sobre la ampliación que recoge detalles hasta el 31 de marzo de 2021.
Se trata de los últimos trabajos menores y defectos pendientes que debía resolver el contratista GUPC en el tercer juego de esclusas, para que la ACP pueda emitir el Certificado de Desempeño conforme a lo establecido en el contrato. El tercer juego de esclusa fue recibido por la ACP operando el 26 de junio de 2016, pero quedaron trabajos pendientes de acabado y otros que el contratista debía completar.
GUPC se ganó el contrato de diseño y construcción del tercer juego de esclusas en 2009 al ofertar $3,118 millones, como parte del proyecto de ampliación del Canal, que fue prespuestado por $5,250 millones.
Otros tres de los arbitrajes interpuestos por GUPC contra la ACP bajo las reglas de la Cámara de Comercio Internacional, concluyeron con laudos arbitrales a favor de la ACP: (I) arbitraje No.1 de la Ataguía del Pacífico, (II) arbitraje No.5 de los Anticipos y (III) arbitraje No.2 de Concreto, Agregados, Laboratorios y Fallas.
Además, se encuentran en proceso una solicitud de nulidad del laudo del arbitraje de Concreto, Agregados, Laboratorios y Fallas ante las cortes de Miami, interpuesto por GUPC, y otros dos arbitrajes y una disputa ante la Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés).


