Los indicadores económicos mensuales de agosto reflejan una tendencia de recuperación de las actividades analizadas, pero con distinto ritmo. El sector externo es el que impulsa más el repunte de la economía, con actividades como el Canal de Panamá, el movimiento en los puertos y las exportaciones que no solo superan el registro de 2020, sino que también están por encima de 2019, según las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec).
Los ingresos por peajes del Canal de Panamá sumaron $1,971 millones entre enero y agosto, cifra que rebasa en un 14.4% el registro del año anterior y mejora también el del mismo periodo de 2019, un comportamiento similar a la carga que transitó por la vía acuática.
De igual forma, el movimiento de carga por el sistema portuario nacional sigue este año una tendencia de crecimiento, superando los registros de 2020 y de 2019 en los mismos periodos.
Las exportaciones, por su parte, están elevándose de la mano de los envíos de mineral de cobre y sus concentrados y en lo que va de año totalizan $2,268 millones, más del doble de lo registrado en el mismo periodo de 2020.
Impacto de la pandemia
$66,787.9 millones era el tamaño de la economía en 2019.
$52,938.1 millones fue el PIB nominal al cierre de 2020.
$60,870.1 millones sería el PIB de 2021, según reciente estimación de la Cámara de Comercio.
Este tipo de actividades están capitalizando el aumento del comercio internacional, que según la Organización Mundial del Comercio crecerá este año un 10.8%.
Sin embargo, hay otros indicadores de la economía, entre ellos algunos más enfocados en la actividad local, que muestran crecimiento respecto de 2020, pero que aún están lejos de regresar a la situación previa a la crisis.
En este grupo se encuentra, por ejemplo, la inversión declarada en los permisos de construcción particulares aprobados en los principales municipios del país, que crece este año un 44.9% al compararse con 2020, pero todavía refleja un 40.4% de caída cuando se compara con 2019.
Los datos que reflejan la movilidad de ciudadanos también muestran un largo camino por recorrer para recuperar los niveles prepandemia.
Por ejemplo, por el Metro de Panamá pasaron 41.8 millones de pasajeros en los ocho primeros meses de este año, una cifra que supera en 31.1% el registro de 2020, pero que apenas es poco más de la mitad del movimiento de 2019.
“Este es un país comercial, si no existe movimiento en las tiendas, en los centros comerciales o en la construcción, que también mueve mucha gente, es evidente que va a caer la movilidad de las personas”, sostuvo el economista Felipe Argote, que también se refirió al comportamiento de los ingresos corrientes del gobierno central y, en particular, al impuesto de transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms), que grava el consumo.
Según los datos más recientes de la Dirección General de Ingresos (DGI), que son del mes de septiembre y recogen la actividad hasta agosto, el Itbms está este año en un nivel similar al de 2020 y un 36.6% por debajo del mismo periodo de 2019.
El economista dijo que ese es un indicador que refleja la situación de la actividad en comercios, pero también de hoteles y restaurantes.
Estas dos últimas actividades están entre las que más impacto sufrieron por las restricciones impuestas por el Gobierno en 2020 y 2021.
El economista Carlos Araúz, que asesora a la Asociación de Restaurantes, Bares y Discotecas de Panamá, dijo que el confinamiento dejó todo tipo de consecuencias, como el cierre definitivo de miles de negocios.
Araúz asegura que faltó ayuda financiera a las empresas y reclamó la creación de programas con garantías estatales.
En una línea similar se ha manifestado la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, apelando al Gobierno a estructurar un programa de garantías multisectorial, como fue acordado en la mesa de trabajo entre el sector empresarial y el Ejecutivo; y a poner en marcha un programa de riesgo compartido para el sector turismo.
El crédito local al sector privado es un indicador que muestra signos de mejora desde que se fue abriendo la actividad, pero sigue muy lejos de los registros previos a la crisis. Entre enero y agosto de este año los bancos han desembolsado $10,839 millones, un 16% más que el año pasado, pero un 39.8% por debajo de los préstamos entregados en 2019.
El crédito tiene tradicionalmente una correlación directa con el desempeño de la economía, ya que los recursos desembolsados se suelen utilizar para consumir o invertir en nuevos proyectos .
Las estimaciones de crecimiento para este año prevén repuntes relativamente altos del producto interno bruto (PIB), llegando a tasas de dos dígitos, según algunas proyecciones .
Araúz dijo que el rebote era anticipable, teniendo en cuenta los cierres del año pasado, pero echó en falta políticas de apoyo al sector productivo, porque “no hacerlo muestra desconexión”.
Esto se refleja también en la falta de claridad que hay en el sector privado sobre los planes del Gobierno para la reactivación económica, hecho que destacó entre las principales preocupaciones de los empresarios en una encuesta efectuada por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura.
Argote recordó que, a pesar del repunte de este año, Panamá estará entre las últimas economías de la región en recuperar el nivel de PIB previo a la pandemia, algo que también ha vaticinado la agencia calificación de riesgo Moody’s Investors Service.
Para acelerar la recuperación, Argote sugirió ejecutar un plan de infraestructuras con el que se genere empleo y se pueda reactivar la demanda, donde está, a su juicio, el principal problema de la economía.

