La Casa Blanca analiza introducir un impuesto sobre el kilometraje de los vehículos cuya recaudación se destinaría a renovar la infraestructura del país, y que posiblemente se proponga en los próximos días, dijo el secretario de Transporte, Pete Buttigieg.
El exprecandidato demócrata dijo a la cadena CNBC que un impuesto de este tipo “es muy prometedor”, ya que la administración de Joe Biden enfrenta presión para encontrar formas de financiar mejoras de infraestructura, un objetivo que han eludido las dos últimas administraciones presidenciales. “El impuesto a la gasolina solía ser la forma obvia de hacerlo. Ya no lo es, por lo que el llamado impuesto sobre las millas recorridas por vehículo (...) podría ser una forma de hacerlo”, señaló Buttigieg.
Los gravámenes sobre las ventas de gasolina y diésel pagan las mejoras en las carreteras y el transporte público en Estados Unidos, pero si más conductores optan por vehículos eléctricos, ese flujo de ingresos será menos fiable, explicó Buttigieg.
“Vamos a usar cada vez menos gasolina”, dijo el secretario.
El presidente presentará el miércoles en Pittsburgh su plan de infraestructura, que podría costar hasta 3 millones de millones de dólares, y dividirse en dos proyectos.
Las medidas están destinadas a reparar carreteras, puentes y aeropuertos que tienen décadas de antigüedad y necesitan reparación, e incluirán los objetivos de ampliar la educación y vacaciones pagas.
La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo esta semana que Biden podría proponer subir los impuestos corporativos del 21 al 28%, pero preferiría hacerlo como parte de un acuerdo con otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre un impuesto mínimo global.
El gasto llegaría luego de que Biden ganara la aprobación del Plan de Rescate Estadounidense de 1.9 millones de millones de dólares este mes, el tercer paquete de ayuda importante aprobado por el Congreso para sostener a los consumidores y empresas tras la debacle causada por la pandemia.
