TECNOLOGÍA

Agricultura 4.0 para catapultar al agro

Agricultura 4.0 para catapultar al agro
En Panamá, el 30.4% de la superficie total de tierra corresponden a las actividades agrícola. Cortesía

Combinación de tecnología y automatización de prácticas y conocimiento fundamentan la agricultura 4.0, un concepto llamado a modernizar el sector agropecuario y que según los expertos del sector solucionará los problemas globales de seguridad alimentaria.

Panamá tiene todo para lograr la eficiencia en la producción de alimentos, pero debe dar un giro de timón hacia la agricultura de precisión, manifestó Manuel Otero, director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Impulso de cadenas de valor

En 2020 se requiere de 4 millones de dólares para apoyar a los 10 primeros asocios de pequeños productores que integran el Plan Maestro del Agro de la Región Occidental.

La solución a las pérdidas en campo están en la optimización de los recursos y en hacer más eficiente la forma de producir alimentos, detalló el representante del IICA durante la CADE 2020 Región Occidental, bajo el lema Panamá en la encrucijada, organizada por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), Chiriquí.

Un 30% de la superficie panameña corresponde a las actividades agrícolas, lo que evidencia que hay potencial para crecer. El gran desafío está en aumentar los niveles de productividad, generar valor agregado y abastecer a más y mejores mercados, dijo Otero.

Las labores tradicionales de producir la tierra le abren paso a una agricultura de precisión que aprovecha la tecnología digital (drones, mapas de suelo, información agrícola satelital, sistemas de riego computarizado e internet) para satisfacer las necesidades de los cultivos, productores y consumidores.

“Debemos sentar las bases de una agricultura inteligente 4.0, que no solo es climáticamente inteligente, sino nutricional, comercial y socialmente inteligente”, dijo.

“Estamos ante la urgente necesidad de revolucionar la productividad hacía los encadenamientos agroindustriales, cuidar más que nunca los recursos naturales, robustecer la institucionalidad de ambos sectores público y privado, e impulsar la agricultura familiar integrándola a los mercados agrícolas”, manifestó Gerardo Escudero, representante de IICA en Panamá.

“La situación actual nos lleva a un momentum importante para la transformación inteligente del agro, ahora reconocido a nivel mundial como un sector clave en la vida de este país. La clave está en fusionar el conocimiento ancestral con las nuevas tecnologías”, dijo.

Augusto Valderrama, ministro de Desarrollo Agropecuario, por su parte, indicó estar enfocado en elevar la productividad y eficiencia del sector agropecuario. Adelantó que trabajan en un plan de modernización del Ministerio con la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG) para “robustecer la base de datos e información de la institución”.

El objetivo es brindarle al productor la información necesaria y servicios de laboratorios, sanidad e inocuidad de alimentos de una forma digitalizada.

Igualmente reconoció que el sector privado tiene un papel fundamental y estratégico en el desarrollo del país y “como ministerio nos identificamos con la modernización y tecnificación del sector agropecuario'.

En este sentido, indicó que la próxima semana sostendrá una reunión con miembros del Ministerio de Economía y Finanzas para dar inicio al Plan Maestro del Agro de la Región Occidental. “Debemos aprovechar éste momento donde se necesita inyectar creatividad y acción al agro”.

Este plan es la primera alianza pública-privada con la que se pretende impulsar la producción agropecuaria en la región occidental del país, con una inversión de 557 millones de dólares, en los próximos siete años.

El sector privado integrado por productores y empresarios aportarán 402 millones de dólares y el Estado 155 millones de dólares.

En 2020 se requieren 4 millones de dólares para apoyar a los 10 primeros socios de pequeños productores que integran el Plan Maestro del Agro de la Región Occidental.

El Estado, representado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y el IICA, aportará 1 millón de dólares. El sector privado, a través del Centro de Competitividad de la Región Occidental, (Cecomro), los 3 millones de dólares restantes.

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