El resultado es el esperado. Por segundo año consecutivo la entrada de turistas al país disminuyó, profundizando así la crisis que golpea al sector desde 2012.
Al 31 de diciembre de 2018 la Contraloría General contabilizó la entrada de un millón 784 mil turistas, lo que significa una disminución de 3.3%, mientras que la entrada de pasajeros de cruceros bajó 3.6%, hasta 369 mil.
En cuanto a los excursionistas, la institución contó 331 mil, cifra que representa un alza de 15.6%.
A diferencia de los turistas, que sí pernoctan en el país, los excursionistas permanecen menos de 24 horas, mientras que la estadía de los pasajeros de cruceros no supera las 8 horas.
Por primera vez en los últimos 14 años la ocupación hotelera cerró un ejercicio por debajo del 45%. En diciembre de 2018 el porcentaje de cuartos ocupados fue de 42%, y en el sector estiman que esta tendencia se mantendrá durante todo 2019.
En un balance general, el número de visitantes (clasificación que incluye a turistas, pasajeros de cruceros y excursionistas) en 2018 cerró en 2.4 millones de personas, que en comparación con los números de 2017 representa un retroceso de 1.2%.
Operadores de turismo y hoteleros consultados comentaron que al final de 2018 se registró un leve incremento en la entrada de pasajeros sudamericanos, lo que redujo el impacto de la caída que venía registrándose durante el año.
Señalan que mientras no se cuente con una campaña de promoción internacional continua, la entrada de turistas seguirá cayendo.
Repiten que es necesario incrementar el número de asientos con precios especiales hacia Panamá y recomiendan negociar acuerdos con líneas de bajo costo estadounidenses, como lo han hecho Costa Rica y Colombia.
El año pasado, Colombia, Costa Rica, El Salvador y Guatemala reportaron incrementos de dos dígitos en la entrada de turistas.
La Contraloría General situó en 4 mil 605 millones de dólares el gasto realizado por los visitantes el año pasado -un 3.3% más que en 2017-, cálculo que no incluye la adquisición de pasajes aéreos.
