En marzo de 2016 tuvimos la gran oportunidad de recorrer el Camino Real y Camino de Cruces, mientras trabajamos en la elaboración de los Planes de Usos Públicos del Parque Nacional Portobelo y Bosque Protector y Paisaje Protegido San Lorenzo (2017 - 2021).
En ambos casos fuimos en compañía de un equipo multidisciplinario y tres guías del Comité de Turismo de la Comunidad de Quebrada Ancha.
Para ir al Camino Real, partimos desde la Comunidad de Boquerón, en Parque Nacional Chagres, nos internamos por la montaña en la Comunidad de Santa Librada, bordeando el Río Boquerón, pasamos por el Cerro Brujo y por último el Río Cascajal, en Parque Nacional Portobelo (3 días y 2 noches).
Mientras tanto, en el caso del Camino de Cruces ingresamos por el sector de Madden, en Parque Nacional Soberanía, la noche la pasamos en Gamboa Rainforest y al día siguiente fuimos en bote hacia la antigua Escuela de Las Américas (2 días y una noche).
Han sido de las experiencias más memorables que hemos vivido, por los preciosos paisajes naturales llenos de historia, la diversidad de flora y fauna, conscientes en todo momento que recorríamos una ruta Transístmica, transitada por muchos extranjeros, durante el siglo XVI, con propósitos de comercio y traslado de bienes - productos del Océano Pacífico al mar Caribe o viceversa.
A lo largo se evidencian los rastros del paso de los viajeros de antaño con gravados de herraduras de las mulas en las piedras por las que transitaron que componen parte de los senderos, dándonos una idea de lo pesado de sus grandes cargas de oro y plata.
No es difícil imaginar también a piratas, corsarios o incluso cimarrones resbaladizos, atacando las caravanas. Es admirable y nos quitamos el sombrero, de tanta adversidad que tenían que pasar en ambos trayectos, lo cual no les impidió lograrlo.
Creemos acertada, la intención del decreto 278-2019, por el cual, se quiere habilitar estas rutas para los turistas; solamente nos preocupa que no sea desarrollada de forma integral, implementando buenas prácticas turísticas sostenibles, por ejemplo, no se registra la entrada ni la salida de los turistas que ingresan, además de que en ambos casos, los caminos son muy frágiles y requieren de mucho cuidado y planificación, incluyendo e involucrando en su recorrido a las comunidades cercanas para su beneficio económico local.
Estamos convencidos que el recorrido de cualquiera de ambas rutas por turistas nacionales, contribuirá a fortalecer el sentido de arraigo nacional y patriotismo, como parte de las sensaciones y emociones únicas, llenas de naturaleza y de tantos acontecimientos históricos y contacto histórico cultural.
Pero para ello debe tomarse en cuenta que el recorrido tiene un nivel de esfuerzo físico alto.
El autor es consultor en turismo sostenible.