Por tercera vez en cinco años el Estado ha tenido que entrar al terreno financiero de la termoeléctrica Bahía Las Minas (BLM).
Con el 49% de las acciones en manos del Estado, el gobierno de Ricardo Martinelli se comprometió a aportar hasta 48 millones de dólares en un plan de recapitalización de la empresa.
Suez Energy International Luxembourg, S.A., dueña del 51% de las acciones, tendrá que desembolsar hasta 52 millones de dólares.
Según lo pactado en el Consejo de Gabinete el pasado martes, el acuerdo implica pagar este año el 65% de la deuda que mantiene la empresa.
BLM ha tenido varios tropiezos durante los últimos años en la ejecución de su plan de inversión. La reconversión de la planta a carbón, ubicada en la provincia de Colón, le terminó costando a los accionistas $160 millones. El alza en los costos de mantenimiento y los atrasos en la entrega de la obra, luego de que un contratista se declarara en quiebra, generaron gastos no presupuestados.
En 2009, el Consejo de Gabinete autorizó, a través del Ministerio de Economía y Finanzas, suscribir un contrato con el Banco Nacional de Panamá por $40 millones para finalizar la planta que generaría energía a base de carbón.
En ese momento se explicó que el dinero se utilizaría para la construcción de la caldera, ya que el plan era continuar usando las turbinas originales de la planta.
Hace un año se conoció que los accionistas, entre esos el Estado, tuvieron que inyectar 20 millones de dólares adicionales, para reparaciones y suplir los contratos que BLM tenía con las distribuidoras, a las que no pudo suplir de energía por las demoras en su planta.