Argentina avanzará en un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y postergará al menos seis meses la negociación con los acreedores privados, si no logra acordar con ellos la reestructuración de su deuda por $66,000 millones, dijo el ministro de Economía, Martín Guzmán.
Hay dos alternativas: esta oferta que muestra un gran esfuerzo y cerrar en ese valor o que Argentina se mueva más hacia el acuerdo con el FMI y más adelante, dentro de seis u ocho meses aproximadamente, vuelva a hacer un replanteo con los sectores privados”, declaró el ministro en una entrevista publicada en el diario Página/12.
Advirtió que “eso daría lugar a una reestructuración más profunda. Es iluso suponer que más adelante podamos ofrecerle más”.
Mañana vence el plazo dado por Argentina para adherir a su oferta, la segunda presentada formalmente a sus acreedores. Frente al rechazo de fondos de inversión, el gobierno reiteró que es “imposible” mejorarla.