Argentina anunció que no hará un pago local de bonos a tiempo después de no lograr refinanciar la deuda, y declaró que no será “rehén” de los inversores extranjeros que exigen que se les devuelva el dinero.
La fecha de vencimiento del bono se retrasará de la fecha original del 13 de febrero hasta el 30 de septiembre, dijo el Ministerio de Economía en un comunicado.
Posición del gobierno argentino
“Este gobierno no va a aceptar que la sociedad argentina sea tomada como rehén por los mercados financieros internacionales, ni permitirá la especulación sobre el bienestar de su gente”, se lee en el comunicado. El anuncio coincide con la primera visita de un equipo del Fondo Monetario Internacional.
La medida se produce después de que una venta de deuda local fracasara y solo unos pocos inversores aceptaran participar en un intercambio de deuda que habría comprado al país tiempo extra para obtener el efectivo.
El retraso refleja la grave situación financiera de Argentina, luego de que una crisis monetaria perjudicara el crecimiento económico y dejara al país incapaz de pagar sus obligaciones.
Después de que un nuevo gobierno considerado menos comprensivo con los intereses empresariales se hizo cargo en diciembre, los funcionarios comenzaron a presionar por el alivio de la deuda y establecieron un calendario para buscar negociaciones con los tenedores de sus bonos extranjeros.
“Esta decisión, junto con el lenguaje bastante agresivo en el comunicado de prensa oficial, sugiere una negociación dura con los bonistas en las próximas semanas y meses”, asegura Fernando Losada, jefe de investigación de mercados emergentes de Oppenheimer & Co.
En el pasado, el gobierno había retrasado unilateralmente los pagos de la deuda para las notas locales en dólares, pero hasta ahora había estado transfiriendo sus valores en pesos.
La demora afecta a $1,400 millones en bonos, aunque no se impondrá a los tenedores minoristas de los bonos que los compraron antes del 20 de diciembre.
Alrededor de 80% de los valores están en manos de inversores extranjeros, dijo el secretario de Finanzas, Diego Bastourre, el mes pasado. Franklin Templeton es el titular principal, según datos recopilados por Bloomberg.
