Alegando la facultad que le otorga la ley como regulador, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) rechazó la solicitud de retiro de las unidades de generación termoeléctrica de la empresa Pedregal Power Company, instaladas en Pacora, provincia de Panamá.
Pedregal es una planta térmica que opera con búnker C lo que la hace más contaminante que otras tecnologías, pero es una de las generadoras de respaldo para el sistema cuando las hidroeléctricas bajan su producción por falta de lluvias o no hay viento o sol para eólica y fotovoltaica.
Pedregal posee una licencia de generación de energía otorgada por la ASEP en 2001 para la construcción y explotación de una planta eléctrica con 53.5 megavatios instalados. Sin embargo, sus contratos se suministros de energía concluyeron.
Según la ASEP, la empresa está sujeta al régimen propio de la actividad de generación de energía... por lo tanto está en la obligación de prestar el servicio con carácter obligatorio y en condiciones que aseguren su continuidad. “Cabe destacar, que a las empresas de generación de electricidad se les otorga una licencia con el fin de que satisfagan las necesidades colectivas primordiales en forma permanente, ya que prestan un servicio de utilidad pública”, señala la resolución que firma el administrador de la ASEP, Armando Fuentes.
En su apelación, Pedregal solicitó que se revocara la resolución del 10 de marzo de 2021 y que se le reconociera el derecho como empresa a retirar las unidades de Pacora el 31 de marzo de 2021. Hay otras generadoras que ya se han retirado del mercado y que suman aproximadamente 270 megavatios porque no tienen contratos de suministro de energía.
La ASEP reconoció que el simple hecho de que varias generadoras termoeléctricas hayan anunciado su retiro o ya se hayan retirado del sistema, por falta de contratos de suministro, puede generar un escenario en el cual la estabilidad del sistema sea incierta, y no se pueda garantizar la demanda que requiera el país, en estos momentos o a futuro, lo que constituye una verdadera necesidad social.
El regulador rechazó la apelación presentada por la empresa, con lo cual se agotó la vía gubernativa, es decir, ahora Pedregal tendría que recurrir ante la Corte Suprema de Justicia.

