Los sectores de salud, protección y seguridad social, y educación y cultura están entre los que mayores asignaciones recibirán en el presupuesto general del Estado de 2022.
Al área de salud se están destinando $4,460 millones, incluyendo las asignaciones de la Caja de Seguro Social en su rama sanitaria ($2,383 millones), el presupuesto del Ministerio de Salud (1,707 millones, un 12.2% más que el presupuesto modificado de 2021), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), con $322 millones, entre otras instituciones.
Al sector de protección y seguridad social se le asignan $3,294 millones, cifra que incluye la parte del presupuesto de la Caja de Seguro Social que incluye programas para el pago de pensiones, entre otros.
En este rubro de protección social, otra asignación importante son los $680 millones del Ministerio de Desarrollo Social.
En materia de educación y cultura destacan los $1,772 millones para el Ministerio de Educación, una cifra muy similar (0.4% más) que la contemplada en el presupuesto modificado de 2021.
Mientras, en materia de orden público, seguridad y justicia, el gasto previsto en el presupuesto es de $1,420 millones, incluyendo el presupuesto del Ministerio de Seguridad (844 millones, un 1.4% menos que el presupuesto modificado de 2021).
Educación, salud, protección social y seguridad son año tras año, sectores que reciben importantes sumas de de fondos públicos, pero en lo que el país tiene aún enormes desafíos.
El economista Carlos Araúz señaló ayer a este diario que el presupuesto del Estado ha crecido en los últimos años, pero sigue habiendo deficiencias en las escuelas, falta de medicamentos, desidia en materia de seguridad, situaciones que no se explican por falta de recursos.
En el presupuesto del Estado tiene un mayor peso la parte funcionamiento, es decir, el gasto necesario para sostener las operaciones del aparato estatal.
Si se circunscriben los números al sector público no financiero, de un gasto total previsto de $17,678 millones, $13,665 millones serán para gasto corriente y $4,013 millones para gastos de capital.
Dentro del gasto operativo destacan $6,233 millones para cubrir los servicios personales o planilla.
Araúz dijo que una de las acciones que se deberían acometer es tecnificar el Estado para reducir la planilla y capacitar a ese personal para que sea acogido en el sector privado.
Entre las entidades que ejecutan proyectos de infraestructuras se repartirán el próximo año $1,561 millones, destacando $445 millones para el Ministerio de Obras Públicas y $331 millones para Metro de Panamá.
Carlos González, director de Presupuesto de la Nación, señaló que el presupuesto para infraestructuras se complementará con inversiones en las que el contratista aportará el financiamiento, como proyectos llave en mano en los que la empresa encargada de la obra empezará a presentar cuentas el Estado cuando el trabajo tenga un 50% de avance físico.

