AGROINDUSTRIA

La asociatividad como motor de la industria láctea local

La asociatividad como motor de la industria láctea local
La asociatividad como motor de la industria láctea local

Trabajar en equipo es la única salida que tienen los productores de leche en el país para lograr ser competitivos, reducir los altos costos de producción y obtener rentabilidad.

El sector lácteo requiere de una revolución urgente donde a través de la asociatividad pueda enfrentar los altos costos de producción, que ni el consumidor panameño, ni las plantas pueden seguir pagando más por el litro de leche, manifestó Gerardo Escudero, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Panamá.

“Panamá es uno de los países en el mundo cuyos productores reciben el precio más alto por el litro de leche. La leche es cara porque los costos de producción son altos”, señala Escudero.

Según el representante del IICA, la solución está en el trabajo en equipo. Con asociatividad los productores tendrán acceso a asistencia técnica y trasferencia de conocimiento, podrán incrementar la competitividad de la producción agropecuaria, tendrán acceso a nuevos mercados y mejores infraestructuras, detalló Escudero.

“Recordemos que el proceso de desgravación arancelaria arrancó en Panamá y cada año que pasa es más fácil la entrada de leche importada”. Estamos rezagados 20 años y no se puede seguir postergando este cambio. Solo a través de la asociatividad se puede impulsar la productividad.

En Azuero, la ganadería de leche encabezada por la producción de leche grado C es la más representativa. Sin embargo, es una de las más rezagada porque el uso de tecnología es muy bajo, con prácticas agropecuarias muy pobres y con un mercado cada vez más deprimido.

La asociatividad como motor de la industria láctea local
La asociatividad como motor de la industria láctea local

Fátima de la Guardia, presidenta la Asociación de Productores de Ganado Lechero de Panamá (Aprogalpa), manifestó que según estadísticas oficiales el número de productores de leche en el país está disminuyendo y esto se debe “simplemente a la falta de rentabilidad”.

En el primer semestre del año, 135 productores abandonaron la actividad, en su mayoría de leche grado C, según estadísticas del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).

Tan solo en la provincia de Chiriquí cerraron 58 galeras de ordeño grado A entre 2012 y 2018, detalló la presidenta de la Aprogalpa.

De la Guardia también aboga por la asociatividad. Este es un derecho de todos los productores y está consagrado en la personería jurídica de la Sociedad Agraria de Transformación, establecida en el Código Agrario.

“Los productores pueden unirse y vender su producción en conjunto, como estrategia económica, de cara a las exigencias de competitividad del mercado a fin de alcanzar los centavos que las tablas de las procesadoras, en diferente medida, pagan en este concepto. Esto representaría un margen de rentabilidad tan importante, que haría toda la diferencia en evitar que las lecherías sigan cerrando al ritmo actual”.

El incentivo de volumen en muchos casos dobla y con toda seguridad supera todos los incentivos de calidad, por lo cual, indistintamente de la calidad de leche, sin el incentivo de volumen, el pequeño productor tiene altas probabilidad de no alcanzar el punto de equilibrio y abandonar la actividad, explicó la presidenta de Aprogalpa.

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