Pago a proveedores

Atraso del Gobierno afecta a liquidez de empresas

Atraso del Gobierno afecta a liquidez de empresas
Si el Gobierno se pone al día en el pago de sus cuentas, esos recursos generarían un efecto cascada positivo para constructoras y sus proveedores, señalan desde el sector. Roberto Cisneros

La pandemia del nuevo coronavirus provocó un súbito parón de la actividad económica que redujo la generación de ingresos en el sector privado.

Muchas empresas se vieron obligadas a detener sus operaciones desde marzo, luego de la declaración de emergencia por parte del Gobierno.

La reactivación de las actividades comenzó tímidamente en mayo, pero a la mayor parte de actividades no se les autorizó la reanudación de las operaciones hasta septiembre y octubre, mientras que algunas aún desconocen en qué fecha podrán abrir sus puertas.

Como había adelantado el sector privado, la reactivación está siendo gradual, ya que la demanda aún es débil. Por lo tanto, los ingresos de las empresas siguen siendo limitados.

A esa losa que supone la pandemia, que va a provocar la mayor contracción de la economía en al menos tres décadas, se suma el atraso en el pago del Gobierno a sus proveedores, lo que incide en el flujo de caja de las compañías e impacta su liquidez en el momento que más se necesita.

“Conocemos que hay proyectos de infraestructura que no han podido arrancar por pagos pendientes de parte del Gobierno”.

Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap) señaló que las últimas cifras que maneja apuntan a una deuda de $700 millones a proveedores del Estado, unos compromisos que deben ser cancelados con el producto de los bonos que levantó el Estado recientemente en el mercado local e internacional, señaló el gremio.

El pasado 22 de septiembre, el Gobierno emitió $2,575 millones en tres operaciones de deuda en los mercados de capitales.

Entre los proveedores con cuentas pendientes de pago hay empresas que están prestando servicios o productos en medio de la pandemia, como los hoteles que hospedan a pacientes con Covid-19 y los supermercados que participan en el programa de vales, una ayuda a las familias afectadas por la crisis.

La Cciap señaló que “con respecto al pago a supermercados y comercios que están aceptando el Vale Digital, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha confirmado que existen los fondos para el desembolso de este programa, pero se han dado retrasos en el proceso de pagos que involucra traslados de partidas al Ministerio de Desarrollo Social y trámites en el MEF, Banco Nacional de Panamá y la Contraloría General de la República”.

“ Nos aseguran que se van a hacer los pagos, pero tenemos que materializarlos y concretarlos. Estamos hablando de cuentas aprobadas, no de cuentas que están en trámite”.

Jorge Lara, presidente de la Capac

La Prensa consultó al MEF sobre el motivos de los atrasos en el pago a proveedores y si los fondos contratados por el Estado se usarán para saldar estas cuentas, pero al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.

Constructoras

La demora en el pago afecta también a proveedores que tenían contratos antes de la pandemia. Este es el caso del sector construcción. La Cciap apuntó que “hay proyectos de infraestructura que no han podido arrancar por pagos pendientes de parte del Gobierno. El Ministerio de Obras Públicas adeuda aproximadamente $200 millones”.

El presidente de la Cámara Panameña de la Construcción, Jorge Lara, señaló que hay empresas que tienen cuentas pendientes de pago desde hace diez meses. “Tenemos afectaciones económicas en el sector estatal”, confirmó.

Si el Gobierno se pone al día con sus pagos, se generaría un efecto cascada positivo hacia el resto de actividades que forman parte de la industria de la construcción. “Se canalizan las cuentas a través de un contratista o proveedor y ellos a su vez tienen subcontratistas de materiales, mano de obra, contratan servicios, banca y seguros, entre otros. Sería una fórmula para reactivar y poder contratar más mano de obra”, sostuvo Lara.

El gremio ha trasladado su preocupación por esta situación a la Contraloría General de la República y al MEF. Estas instituciones “nos aseguran que se van a hacer los pagos, pero tenemos que materializarlos y concretarlos. Estamos hablando de cuentas aprobadas, no de cuentas que están en trámite”.

El retraso en recibir los pagos limita la capacidad de las empresas de acceder a nuevos recursos para invertir.

Lara explicó que en la industria se trabaja habitualmente con líneas de crédito rotativas.

La banca presta a la constructora para hacer la obra, “pero cuando las líneas están topadas, los bancos dejan de adelantar dinero, porque no lo recuperan tampoco, y la empresa constructora se convierte en un factor de riesgo”.

Por eso, el empresario señala que es importante cancelar las cuentas, que el banco vea que las empresas son solventes y vuelvan a desembolsar fondos que, a su vez, serían invertidos, contribuyendo a salir de la espiral negativa en que se encuentra la economía.

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