La caída en los ingresos familiares, debido a la reducción de jornadas de trabajo y suspensión de contratos laborales, empieza a tener sus efectos en la industria avícola local.
Al cierre del primer semestre de este año se sacrificaron en el país 48.1 millones de aves, para una producción de 78 millones 658 mil kilogramos de carne de pollo. La cifra representa una caída del 14% en comparación con igual periodo del año pasado.
La pandemia genera un efecto dominó en el consumo que obliga a los industriales a realizar ajustes en sus ciclos productivos, aseguran miembros de la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (Anavip).
La cría de pollo tiene la particularidad de generar mayores rendimientos por libra en un periodo de tiempo más corto, en comparación con la de cerdo o ganado bovino.
La industria avícola por años ha sido la de mejor desempeño en el sector agropecuario con un valor bruto de producción que supera los 389.5 millones de dólares. Además, la carne de pollo sigue siendo la más baja en costo si la comparamos con la de res o de cerdo.
La libra de pollo se cotiza por entre 90 centésimos y 1.10 dólar, mientras que la libra de cerdo oscila entre 2.59 dólares y 5 dólares dependiendo del tipo de corte. Sin embargo, el precio pagado al productor oscila entre 1.25 dólar y 1.40 dólar.
La carne de res se cotiza en los supermercados entre 3.15 dólares y 4.50 dólares, dependiendo del corte.
En el país, el consumo per cápita de pollo es de 93 libras y la producción se concentra Panamá Oeste, Panamá este, Veraguas, Coclé y Chiriquí.
Entre enero y junio también cayó el sacrificio de cerdo y ganado bovino. Las plantas procesadoras sacrificaron 157,417 reses y 252,728 cerdos, según estadísticas de la Cadena Agroalimentaria de Carne Bovina. La cifra representa una disminución del 2% y 1% respectivamente.
En este periodo se enviaron a sacrificio 71,378 hembras y 86,039 machos.

