SISTEMA COLAPSADO

Baja inversión en salud pasa factura a Perú

Baja inversión en salud pasa factura a Perú
Personal de salud ha salido a protestar por la falta de insumos para atender la avalancha de pacientes. AFP

Un precario sistema sanitario, baja inversión en salud, pobreza, alta informalidad laboral y hacinamiento en los hogares son, entre otras, las causas que contribuyeron a que Perú tenga la mayor tasa de mortalidad por coronavirus en el mundo, dicen expertos.

Con 86 decesos por cada 100 mil habitantes, Perú desplazó esta semana a Bélgica (85.5%) en el ranking global de mortalidad por coronavirus, luego de que el país europeo corrigiera a la baja su cifra de decesos.

El gobierno peruano indicó que la razón principal para ocupar el primer lugar obedece a que divulga las cifras con “transparencia” y a que cuenta con un sistema de registro de defunciones de “los mejores” de América Latina.

“Nosotros registramos (decesos incluso) desde los celulares de los médicos en los lugares más alejados”, dijo la ministra de Salud, Pilar Mazzetti.

Perú está primero “porque estamos saliendo de la subestimación de muertes” pero también hay otras razones, indicó Farid Matuk, experto estadístico que asesoró al gobierno al inicio de la pandemia.

La falta de infraestructura, la ausencia de Estado, la falta de orden social en Perú ayudan a elevar la tasa, señaló Matuk, agregando que países vecinos como Chile y Colombia están por debajo de Perú porque destinan más recursos a salud.

Con más de 621 mil casos confirmados y 28 mil 277 muertos, Perú es tercero en América Latina en decesos por la pandemia después de Brasil y México, y segundo en contagios detrás del gigante sudamericano.

Pero en proporción a su población de 33 millones de habitantes, es ahora el país más enlutado del mundo, a pesar de una cuarentena de más de 100 días.

Lamentablemente tenemos un sistema de salud bastante precario, donde carecemos de recursos humanos, nos faltan 16 mil especialistas a nivel nacional, dijo el presidente de la Federación Médica Peruana, Godofredo Talavera.

Nos faltan hospitales, nos faltan centros de salud, nos faltan medicamentos, no tenemos laboratorios. Muchos se mueren en sus domicilios por temor de ir al hospital o por no encontrar camas o respiradores, explicó.

“Es una suma de cosas para que tengamos una alta mortalidad. La principal es la falta de atención en salud, que no es de este gobierno sino que viene crónicamente de otros”, añadió.

En los últimos 40 años hemos tenido un sistema de salud precario, dijo el doctor Vidmar Mengoa, jefe del Colegio de Médico en la región andina de Puno.

No hemos tenido la capacidad de infraestructura para atender a los pacientes, esto ha ayudado para que se incremente la mortalidad. No teníamos adecuadas camas UCI (unidad de cuidados intensivos) y no teníamos ventiladores, expresó.

Carlos Calampa, jefe del servicio de Salud en la región amazónica de Loreto dijo que los hospitales han enfrentado la pandemia sin planta de oxígeno, sin equipos adecuados, sin médicos capacitados que puedan intervenir.

Eso ha llevado a que la mortalidad sea alta. Se repite la historia región por región, expresó.

En tanto, el exministro de Salud Víctor Zamora afirmó que el sistema de salud peruano es pequeño para el tamaño del problema que estamos enfrentando.

A pesar del crecimiento económico de la última década, un quinto de la población peruana vive en la pobreza y millones de habitantes carecen de agua potable. Además, hay gran hacinamiento en los hogares y una informalidad laboral de 70%, según cifras oficiales.

La informalidad del poblador peruano hace que salga a la calle ante la carencia de un medio sostenible de subsistencia para trabajar, declaró el médico infectólogo Guillermo Contreras.

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