El plan de reestructuración que implementará Avianca para resolver sus problemas financiero no contempla reducir su actual plan de frecuencias.
Voceros de la compañía, que el 10 de mayo se acogió a la ley 11 de bancarrota de Estados Unidos, indicaron que la aerolínea continuará volando a Panamá.
Antes de la pandemia, la compañía ofrecía vuelos desde El Salvador, Costa Rica y Bogotá, Colombia hacia y desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen. La aerolínea tiene una deuda de 7 mil 269 millones de dólares, una cifra similar a la de sus activos, que llegaron a los 7 mil 273 millones y entre sus mayores acreedores están cinco bancos de Estados Unidos y Colombia que reclaman más de mil millones entre créditos y garantías que incluyen un total de 9 aviones.
“Los efectos de la pandemia Covid-19 nos han llevado a enfrentar la crisis más desafiante de nuestros 100 años de historia como compañía” señaló Anko van der Werff, presidente de Avianca Holdings.
Las empresas se acogen a la ley de bancarrota intentando buscar protección legal mientras logran la reestructuración de sus deudas y acuerdos con sus acreedores. La declaratoria no implica un cierre de todas sus operaciones.

