La presidenta del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Maxine Waters, reprendió a los directores ejecutivos de Wall Street por cobrar multas por sobregiro durante la pandemia y contribuir a los “desiertos bancarios” al cerrar sucursales en comunidades desatendidas.
Las empresas “recaudaron miles de millones en cargos por sobregiro” en un momento en que millones de familias enfrentaban dificultades económicas “sin tener la culpa”, dijo Waters, demócrata de California, durante una audiencia ayer.
Agregó que los prestamistas no han hecho lo suficiente para brindar crédito a las pequeñas empresas y las minorías.
Sus comentarios dieron inicio al segundo día de testimonios de los directores ejecutivos de los seis bancos más grandes de Estados Unidos. Waters dejó en claro que, con los demócratas en control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado, deberían acostumbrarse a responder las preguntas de los legisladores. “He convertido en una prioridad asegurarnos de que estamos llevando a cabo una supervisión rigurosa de los megabancos y sus actividades”, dijo.