INDUSTRIA MARÍTIMA

Barcos sienten golpe del virus

Barcos sienten golpe del virus
Aunque el sector marítimo sigue operando, algunos segmentos han tenido que suspender por la baja demanda. Archivo

Los distintos segmentos de la industria marítima, compuesta por unos 95 mil barcos en todo el mundo, han sentido el impacto de la crisis provocada por el coronavirus. Hay un nuevo mundo que no regresará a ser el mismo de antes del virus, coinciden la mayoría de los empresarios de este sector que mueve el comercio mundial.

Buques de carga y pasajeros anclados en las costas, millones de contenedores fuera de circulación y decenas de tanqueros utilizados para almacenar combustible por la baja demanda, es el panorama que se pinta en la industria marítima.

Panamá, como uno de los principales jugadores marítimos por los servicios que presta a través del sistema logístico, los puertos de contenedores y el Canal interoceánico, mira con cautela cómo se mueven las estadísticas a medida que avanza la pandemia.

El movimiento de carga en contenedores tuvo una fuerte caída durante los primeros meses del año, cuando China, considerada la “chimenea de Asia”, cerró las fábricas.

Por ejemplo, el grupo naviero The Alliance (Yang Ming, HMM, ONE y Hapag Lloyd), registró una caída de 23% en febrero y de 37% en marzo en la carga transportada de Asia a Latinoamérica y la costa este de Estados Unidos. “Llegó Covid-19 y cambió completamente las perspectivas y las expectativas”, explicó Julio De La Lastra, gerente general de ONE -Panamá y presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep).

Al exponer en el foro virtual “Retos de la Industria Marítima ante Covid-19”, organizado por la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIP) y la Cámara Marítima de Panamá, De La Lastra reconoció que el coronavirus ha perjudicado el negocio, porque muchas empresas navieras recurrieron a barcos más grandes, previendo que en 2020 la demanda sería mayor que en 2019.

Marzo fue el peor de los meses en el movimiento de carga portuaria, pero en ese mismo momento se comenzaron a reactivar las fábricas chinas tras la baja de casos de coronavirus. Inmediatamente, en abril se reflejó la recuperación en el transporte de carga desde Asia a Latinoamérica y Estados Unidos. Al menos los números de The Alliance de ese mes se igualaron a los de abril de 2019, lo cual es un signo positivo. Pero el reto ahora es que se active el consumo.

De La Lastra dice que la ecuación que genera más incertidumbre es si al mismo tiempo se reactivarán los polos de consumo, teniendo en cuenta que la costa este de Estados Unidos es una de las principales áreas de consumo de los productos que vienen de Asia.

Automotrices cerradas

Contrario a las fábricas de producción de artículos en China, que reabrieron en marzo, las plantas de fabricación y ensamblaje de vehículos decidieron cerrar en abril. Al menos eso ocurrió en Corea del Sur y Japón, según explica Mary Carmen Barrios, de la naviera Wallenius Wilhemsen, dedicada al transporte ro-ro o de vehículos y maquinarias. El cierre de plantas automotriz también ha ocurrido en Estados Unidos, Europa y Asia.

Los cierres están directamente relacionados con la disminución del consumo de estos productos. Los vehículos para transporte de pasajeros han pasado a segundo plano en medio de una pandemia que ha obligado a la mayoría de la población a quedarse confinada.

Se pronostica que a mediados de mayo podrían reiniciar algunas plantas de fabricación de vehículos.

Cruceros anclados

El segmento de los cruceros es uno de los más golpeado por la crisis. Era una industria confiable hasta enero pasado, cuando aparecieron los primeros casos de pasajeros contagiados entre la flota de 423 cruceros en el mundo.

Se proyectaba que en 2020 la industria de cruceros movilizaría 32 millones de pasajeros, con más de un millón de empleados a bordo. El impacto no solamente ha sido en el mercado, también en las finanzas de las mismas empresas de cruceros, ya que el valor de las acciones en las bolsas de valores se desplomaron. La acción de Royal Caribbean, una de las más cotizadas del mercado con un valor de 134 dólares, se desplomó a 48 dólares hace una semana.

“El futuro de la industria de cruceros es incierto y lo difícil es devolverle la confianza al cliente”, reflexiona Ioanis Pilides, de Royal Caribbean, quien también expuso en el foro virtual. Dijo que es importante la reactivación de la aviación porque muchos pasajeros de cruceros se mueven por vía aérea.

Todavía hay unos 100 mil tripulantes que están a bordo de cruceros. En los cruceros se reportaron 200 infectados por Covid-19, 50 buques con el virus y unos 17 tripulantes han muerto.

Granos y petróleo

Los buques a granel, que transportan granos y otras materias primas, han continuado moviéndose. La mayor demanda está en los que llevan cereales y granos para preparar las galletas, pastas y dulces que llenan los estómagos de miles de millones de personas confinadas. El lado negativo está en la caída en el traslado de hierro, cemento y otros materiales del sector de la construcción, que está paralizado.

Mientras tanto, los tanqueros buscan puertos en el mundo y no encuentran dónde llegar. Los tanqueros están sirviendo como depósitos de combustible ante la caída de la demanda de petróleo en todo el mundo. En las costas de Singapur se anclan decenas de tanqueros llenos de petróleo que nadie quiere, dijo Carlos Von Linderman, de Vopak. Los tanques de almacenamiento terrestre están llenos.

La fórmula para salir adelante, plantea De La Lastra, es “la unidad para potenciar y asegurarnos que el sector marítimo y portuario sea ese sostén para las economías hacia el futuro”.

Reconoce que el centro logístico y portuario, sumado a la banca del país, permitirá tener una esperanza cuando se salga de la cuarentena. “La salud del individuo es primordial, pero tenemos que saber que también hay una salud de la economía. Las personas necesitan su trabajo para llevar el pan nuestro de cada día a sus respectivos hogares”, concluyó.

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