Aunque la mayoría de las personas han oído hablar de él, pocos entienden de qué se trata.
Es el Sistema Integrado de Administración Financiera de Panamá (SIAFPA), un esfuerzo de modernización de la administración pública y un antecedente importante en los planes de establecer para el 2003 el gobierno electrónico.
El SIAFPA es básicamente un software que recoge todos los procesos y las normas que rigen las finanzas panameñas.
Su objetivo es sistematizar y computarizar el proceso de contabilidad y finanzas del Estado, sustituyendo la ejecución manual y aislada de las dependencias, y facilitando la difícil consolidación de datos por parte de la Contraloría de la República.
El SIAFPA permite que la Contraloría, a través de una red de comunicación con las dependencias estatales, pueda mantenerse permanentemente al día de las actividades financieras que se realizan en cada una.
Sus beneficios son varios. Además de fomentar ahorros de tiempo y gastos y evitar errores, el SIAFPA permite llevar un control más eficaz de las finanzas.
Todo ello se traduce en decisiones más informadas y en la posibilidad de rastrear partidas presupuestarias, incluso las circuitales, para combatir la corrupción.
Actualmente, el SIAFPA es presidido por Alexis Mateo, quien dirige a un equipo de 88 personas.
Según Mateo, la labor de su departamento es ardua e incluye un sinnúmero de pasos:
Realizar un diagnóstico del recurso humano en los departamentos de control y finanzas de las instituciones
Elaborar recomendaciones de cambios en la estructura organizacional y en las funciones del personal
Capacitación
Guiar en la implementación del programa
Manejar un call center, donde los funcionarios consultan problemas. En caso de necesidad, los expertos pueden tomar el control remoto de la computadora y explicar cómo salir del atolladero, dice Mateo.
Actualmente, el SIAFPA ha sido implementado en la Asamblea Legislativa, el Ministerio de la Vivienda, el Ministerio de Comercio e Industrias y el Ministerio de Salud. Los planes son implantarlo en todo el Gobierno central para finales de año, lo que representa aproximadamente el 50% del Presupuesto General del Estado. De acuerdo con Mateo, la labor más difícil en la implementación de este programa ha sido administrar el cambio con el recurso humano.
Aunque hemos encontrado una respuesta y apoyo por parte de los funcionarios públicos, por lo general la gente se resiste al cambio, dice el funcionario.
Parte importante de la labor del SIAFPA ha sido convencer al personal de que no se le va a despedir, sino que se le va a dar las herramientas para que pueda desenvolverse bajo el nuevo sistema.
Cuando se implementa este tipo de programas, el recurso humano debe asumir una posición más analítica, con tareas más retadoras, explica.
Concebido en 1992 e inaugurado por el contralor Aristides Romero en 1997, el SIAFPA constituye un compromiso del país con el Fondo Monetario Internacional.
En un principio fue manejado por la Contraloría, pero recientemente, se acordó que su administración pasara al Ministerio de Economía y Finanzas, que será el encargado de continuar con la incorporación del resto de las instituciones gubernamentales centralizadas, descentralizadas, empresas públicas e intermediarios.

