La lucha por el control del Canal de Panamá quedó atrás.
Ahora debe centrarse en conseguir que la población panameña obtenga los mayores beneficios de la vía acuática, que el próximo año empezará a ser ampliada con la construcción del tercer juego de esclusas.
"El Canal hará una inversión multimillonaria de 5 mil 250 millones de dólares, y quiérase o no, es una carga que tendrá que soportar el país, por lo que se supone que el retorno esperado sea beneficioso", dijo el rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes.
García de Paredes alega que los recursos del Canal han estado prácticamente ausentes a la gran población panameña, un hecho que considera lamentable en un país con una amplia brecha de distribución de ingresos.
En los últimos seis años, los aportes directos e indirectos del Canal al país se aproximan a los 3 mil millones de dólares. En 2005 el Canal representó el 18.6% del producto interno bruto del país, el 41.2% de las exportaciones, el 28% de los ingresos fiscales y el 20% del empleo total, según un estudio de la Autoridad del Canal de Panamá.
"Yo espero que los mayores recursos que traerá la ampliación lleguen a la población por el bien del país, de lo contrario tendremos conflictos sociales", indicó el rector.
Dinamizando el comercio
Hasta el momento, el economista Rolando Gordón solo observa preocupación por el proyecto de ampliación sin que se diseñe un plan para beneficiar a la población con una política de generación de empleo o una estrategia que ayude a los productores panameños a vender sus productos al comercio marítimo que atrae la vía acuática.
"El Estado tiene el reto, no solo de ver cómo los recursos económicos que recibe del Canal se distribuyan en educación y salud de la población, sino de buscar una forma directa para que la vía permita el acceso de todos los sectores de la economía, para el beneficio de la gente", explicó Gordón.
Las obras de construcción del tercer juego de esclusas comenzarán entre julio o septiembre de 2008.