Al debatir sobre las políticas -ideas- comerciales que implantaría el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, lo único certero es la incertidumbre. Y esto, a Panamá, podría venirle muy bien. El istmo, por su propia condición, tiene todo para sacar provecho de esta coyuntura global.
En 20 días que lleva como presidente de la principal potencia mundial, Trump retiró a EU del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), planteó renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tclan), e incluso amenazó con sacar a su país del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio propuesto por la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Mientras los mercados suben y bajan con cada tuit o reacción de Trump, las empresas siguen de cerca el ambiente que crea el proteccionismo del empresario devenido en presidente, en un escenario cada vez más globalizado. Y a ninguna compañía, sobre todo las transnacionales, le gusta hacer negocios en terrenos volátiles.
Aquí es donde Panamá puede sacar provecho, puntualiza el especialista en políticas públicas de EU Yohai Baisburd: se debe aumentar la promoción de legislaciones como la Ley 32 de 2011, que plantea incentivos para la operación de zonas francas en el país, o los beneficios fiscales que plantea la Ley 45 de 2012 para que firmas multinacionales se establezcan en el país.
Durante un conversatorio sobre el impacto que tendrían las políticas de Trump en el sistema logístico global, organizado por el Consejo Empresarial Logístico (Coel), Baisburd propuso “ver la incertidumbre como oportunidad para atraer más inversión, diversificar la economía (…) mirar a sectores como los de servicios y manufacturas.
Esto crea oportunidad de traer nuevas inversiones y encontrar nuevos mercados de exportación”.
A la fecha, existen 161 empresas establecidas en 19 zonas francas en Panamá, amparadas bajo la Ley 32 de 2011, con una inversión aproximada de mil 430 millones de dólares. El año pasado, con la aprobación de 25 nuevas licencias, Panamá totalizó 134 compañías extranjeras que se establecieron como sedes de empresas multinacionales (SEM).
“Si se ven medidas de retaliación contra EU por las acciones que toma, eso genera más incertidumbre que tener una sede (multinacional) en Panamá, que no implica ese problema”, agrega el consultor, en cuanto a los planes que puedan tener empresas mundiales que hacen negocios con Latinoamérica a la hora de situar su centro de distribución.
Leroy Sheffer, presidente de Coel, opina en la misma línea que Baisburd sobre que Panamá debe aprovechar la coyuntura para fortalecer su “esquema de atracción de inversiones”.
Algunas de las medidas pueden ser: crear más plataformas logísticas atractivas para los inversores; homologar las reglas de facilitación del comercio a nivel regional “y así decirle al mundo y a las multinacionales que el país está armonizando su esquema para la promoción de negocios desde y hacia Panamá”; e invertir en formación para seguir explotando las ventajas y los empleos que puedan generarse.
“La clave está , en ese nuevo contexto, en identificar cuáles son los bienes y servicios de donde Panamá podría obtener el máximo beneficio”, agrega Sheffer, quien estuvo involucrado en las negociaciones del tratado de promoción comercial que Estados Unidos y Panamá firmaron en octubre de 2012.
Baisburd detalla que la balanza comercial entre ambos países fue por unos $6 mil 500 millones, de los cuales $407 millones corresponden a exportaciones panameñas. Justamente, como el saldo es favorable a Estados Unidos, el consultor no cree que se vaya a renegociar el acuerdo, como Trump ya mencionó que lo haría con otros países.
Por el contrario, agrega, significa que los bienes panameños tienen más terreno para crecer en Estados Unidos.
No obstante, cualquier análisis que pueda hacerse hoy en día no sería más que una suposición, una hipótesis. Igualmente, Panamá debe preparar el terreno para mantener su ritmo de inversión extranjera. Porque, como dice Baisburd, “precisamente la incertidumbre genera que se busquen otras opciones. Y cuando gente se fija en otras opciones, genera oportunidades para otros países”.
