El presidente Joe Biden se mostró confiado de que los demócratas puedan unirse para respaldar sus ambiciosos planes de reforma, estancados en el Congreso, al que concurrió para impulsar sus proyectos para los que no puso plazo.
“Se los digo: lo lograremos”, declaró a periodistas luego de reunirse a puertas cerradas con legisladores de su partido en el Capitolio.
“No importa cuándo, no importa si es en seis minutos, seis días o seis meses”, añadió.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, había prometido una votación esta semana sobre el plan de infraestructuras del mandatario. Pero con sus declaraciones, el presidente dio a los jefes demócratas la oportunidad de comprar un tiempo precioso para lograr los equilibrios necesarios.
Biden prometió “reconstruir mejor” Estados Unidos después de la pandemia y frente al cambio climático. Quiere renovar la infraestructura física y rearmar la red de apoyo social.
El exsenador, cuya popularidad ha disminuido desde la caótica retirada de Afganistán, y que está luchando por despertar el entusiasmo popular por sus reformas, debe tener éxito en varios frentes.
Por un lado, hay fuertes inversiones en carreteras, puentes, redes eléctricas, bastante consensuadas, apoyadas por varios legisladores republicanos y, en principio, por los demócratas. Y por otro lado, hay un gigantesco programa de gasto social (educación, salud, cuidado infantil) y ambiental, del que los conservadores no quieren escuchar y que divide al campo demócrata.

