El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, está avanzando con una propuesta para frenar los altos costos de los funcionarios públicos del país, en un guiño a la agenda de austeridad de su ministro de Economía.
El proyecto de ley, que llegó al Congreso ayer, daría a las agencias gubernamentales más flexibilidad a la hora de contratar trabajadores, incluida la posibilidad de contratos temporales, según un comunicado del Ministerio de Economía. La medida, que no afectaría a los actuales servidores públicos, también busca limitar beneficios como el tiempo de vacaciones.
La medida es una buena noticia para el ministro de Economía, Paulo Guedes, que se encuentra bajo una intensa presión para seguir gastando mucho debido a la pandemia de coronavirus. Si bien el presidente asumió el poder en 2019 prometiendo reducir la deuda y reforzar las cuentas fiscales, su Administración archivó los planes de austeridad y aumentó los desembolsos para combatir el brote. Los principales responsables políticos, incluidos Guedes y el director del banco central, Roberto Campos Neto, han dicho que el gasto de emergencia debe ser limitado.
“El real está reaccionando a la mejora de las perspectivas fiscales”, dijo Gilmar Alves Lima, economista del Banco BMG.
Aun así, el proyecto de ley probablemente encontrará una fuerte oposición de los legisladores y los trabajadores actuales del Gobierno, y puede tardar en ganar terreno debido a que quedan solo dos meses para las elecciones municipales. El propio Bolsonaro es conocido por respaldar a los funcionarios públicos, incluidos la policía y el ejército.
La reforma tiene que hacerse, pero su paso por el Congreso no será tan rápido como piensa el Gobierno, dijo Major Olimpio, un importante senador de derecha. Los funcionarios públicos van a ir la guerra para presionar al Congreso, ahora en medio de las elecciones municipales.
