Brasil probablemente tendrá que incumplir su regla de límite de gasto una vez más este año para pagar un programa diseñado para salvar empleos durante la pandemia.
Con el empeoramiento de la crisis de salud, ha aumentado la presión sobre el Gobierno para que reanude un programa en el que paga temporalmente parte de los salarios de los empleados.
El Ministerio de Economía planea hacer el anuncio oficial en las próximas semanas.
Sin embargo, no hay espacio en el presupuesto de 2021 recientemente aprobado para financiarlo. La única alternativa sería excluir su costo de la regla que limita los gastos del Gobierno, dijeron dos personas con conocimiento del asunto, que pidieron no ser nombradas porque las discusiones no son públicas. Los inversionistas consideran que el llamado límite de gasto es crucial para la credibilidad fiscal del país.
El ministro de economía, Paulo Guedes, aún está tratando de encontrar otras soluciones, pero todas las propuestas hechas por su equipo han sido rechazadas hasta ahora por el presidente, Jair Bolsonaro. Una de ellas era financiar el programa, denominado BEM, con parte de los fondos federales destinados a beneficios de desempleo, dijeron las personas.
Si no surgen otras alternativas, será la segunda vez que Brasil infringe la regla en 2021. El Gobierno ya fue autorizado por el Congreso para gastar 44,000 millones de reales ($7,600 millones) por sobre el límite legal en una nueva ronda de subsidios en efectivo este año. BEM agregaría otros 6,000 millones de reales a esa cifra.
Para empeorar las cosas, el Congreso subestimó los gastos obligatorios, especialmente los beneficios de seguridad social, al aprobar el presupuesto de este año la semana pasada. Los legisladores revisaron a la baja esas estimaciones para aumentar el financiamiento de proyectos en sus propios estados. Esto hizo que el presupuesto de Brasil para 2021 fuera poco realista, dijo una de las personas.
Un grupo de legisladores planea ir al tribunal de auditoría del país, conocido como TCU, para cuestionar si el presupuesto viola las leyes fiscales de Brasil, informó el lunes el periódico O Estado de São Paulo. Bolsonaro aún tiene que promulgar el presupuesto.
