El ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, afirmó a la AFP que si Brasil recibe $1,000 millones de ayuda de la comunidad internacional podría reducir hasta en un 40% la deforestación ilegal de la selva amazónica.
“Si tuviésemos ese recurso de $1,000 millones (...), a partir de mayo por el plazo de 12 meses es posible tener un compromiso de reducción de la deforestación de entre 30% y 40%”, declaró en una entrevista en Brasilia.
Salles hizo estas declaraciones luego de que Estados Unidos le pidiera a Brasil “acciones inmediatas” para lograr “resultados concretos”, en respuesta a la carta que el presidente Jair Bolsonaro le mandó el jueves a su homólogo estadounidense Joe Biden pidiendo recursos para erradicar la deforestación ilegal para 2030.
“Vamos a hacer todas las acciones que podamos con nuestros recursos, y hay un plan presentado a Estados Unidos, pero que puede contar con ayuda no solo del gobierno de Estados Unidos, sino también de empresas privadas de Estados Unidos y de otros países y de otros gobiernos” para combatir la deforestación.
Esa ayuda, según Salles, serviría para fortalecer “las acciones de comando y control [de la deforestación y otras actividades ilegales] y al mismo tiempo para crear una alternativa económica” para los 23 millones de personas que viven en la región amazónica (norte), una de las más pobres de Brasil pese a contar con ingentes recursos naturales.
Bolsonaro, muy criticado internacionalmente por su política ambiental y su discurso a favor de las actividades extractivas en áreas protegidas, lanzó su ambiciosa promesa días antes de la cumbre de Jefes de Estado sobre cambio climático organizada por Biden en Washington el 22 de abril.

