Brasil no aceptará ninguna presión de Estados Unidos sobre si permitirle a la compañía china Huawei ofertar por su red 5G, según Marcos Pontes, ministro de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones.
“Un buen socio siempre comprende las necesidades del otro”, dijo Pontes. “Del mismo modo, Brasil no hace ningún reclamo sobre qué negocios hace Estados Unidos con China y si esto afecta o no a nuestro agronegocio”.
Pontes, responsable de establecer los criterios para la construcción de la última generación de Internet ultrarrápida, dijo que no vetaría a ninguna empresa del proceso de licitación y que la decisión final se basaría únicamente en el mérito.
“Con criterios técnicos, es difícil ver cómo algunas de estas grandes compañías no tendrán la capacidad de participar”, dijo. Programada inicialmente para marzo de este año y luego pospuesta hasta el segundo semestre de 2020, la subasta de 5G podría retrasarse hasta 2021, según Pontes.
Eso se debe a un problema técnico, ya que la nueva red interferiría con la transmisión de las antenas parabólicas que actualmente transmiten señales de TV en Brasil.
El gobierno está estudiando actualmente dos alternativas: poner filtros en las antenas parabólicas o cambiar la frecuencia de transmisión utilizada por los proveedores de televisión del país.