La economía de Brasil creció 0.6% en el tercer trimestre respecto al trimestre anterior, por encima de lo esperado, según datos oficiales divulgados ayer y celebrados por el presidente Jair Bolsonaro en medio de su duro plan de ajuste fiscal.
El crecimiento respecto al tercer trimestre de 2018 fue de 1.2%, precisó el instituto oficial de estadísticas IBGE, que revisó al alza las cifras anteriores de este año y las de 2018.
Las estimación promedio de 35 analistas consultados por el diario económico Valor era de un crecimiento trimestral de 0.4%.
El dato puede ser alentador, pero deberá ampliarse para reducir una masa de 12.4 millones de desempleados y alejar los temores del gobierno de un contagio de la ola de descontento social que se propaga por varios países de Sudamérica.
Bolsonaro aseguró que el resultado refuerza su convicción de que los ajustes promovidos por su ministro de Economía Paulo Guedes para sanear las cuentas públicas empezaban a dar resultados.
“El PIB crece 0.6% en el trimestre (IBGE). Sumado a la menor tasa de interés de la historia (5%), al aumento de la inversión (2.9% interanual), entre otros números positivos de la industria, el comercio y el turismo, la certeza es que estamos en el camino cierto”, escribió en su cuenta de Twitter.
En el periodo julio-septiembre hubo una expansión trimestral en todos los frentes, exceptuando el de las compras gubernamentales (-0.4% respecto), bajo el severo plan de austeridad fiscal.
Así, el sector agropecuario creció 1.3%, el de servicios 0.4% y la industria 0.8%.
Por el lado de la demanda, el consumo de los hogares subió 0.8%, en una coyuntura de recortes de las tasas de interés y de liberación de fondos destinados a situaciones de emergencia.
