En una cámara acorazada bajo las calles de Dublín, una montaña de oro apilada por inversores angustiados crece cada día que el Reino Unido se acerca un poco más a la posibilidad de un brexit sin acuerdo.
“Les preocupa que haya una devaluación significativa de la libra esterlina en caso de un brexit brutal”, explica Seamus Fahy, cofundador de la empresa Merrion Vaults, una correduría de oro con un depósito de alta seguridad en el centro de la capital irlandesa.
Durante 2018, a medida que la perspectiva de un brexit sin acuerdo pasaba de ser un cuento para no dormir, a convertirse en una perspectiva real, registró un aumento de 70% en los clientes procedentes de la vecina provincia británica de Irlanda del Norte.
“Los clientes están sacando el dinero, el dinero físico, del banco y comprándonos lingotes de oro para guardar, es una protección”, explica.