La provincia de Buenos Aires mejoró los términos que ofrece a los tenedores de bonos si aceptan pagos diferidos, una respuesta del gobierno con problemas de liquidez luego de que su primera propuesta no lograra atraer suficiente apoyo.
A cambio de diferir el plazo para un pago de capital de 250 millones de dólares , los inversores recibirían intereses sobre esos fondos, según la oferta revelada ayer. Anteriormente, los funcionarios pedían a los bonistas que aceptaran el retraso de tres meses sin ninguna compensación adicional.
La provincia más grande de Argentina sorprendió a los acreedores a principios de este mes, cuando informó que no tenía el dinero para realizar el pago el 26 de enero y solicitó un retraso hasta el 1 de mayo para evitar un default. Entonces, los funcionarios extendieron la fecha límite para aceptar la propuesta hasta el 31 de enero, después de no obtener suficiente apoyo de los tenedores de bonos. Inversores con el 75% del valor nominal de los títulos deben aceptar el acuerdo para que surta efecto.
Esta es una noticia constructiva, asegura Michael J. Roche, estratega de renta fija de mercados emergentes en Seaport Global Holdings, en Nueva York. Todavía es una negociación con tiempo antes de expirar, por lo que es posible que veamos más cambios para llegar al umbral del 75%.
Los bonos han caído 17 centésimos desde que la provincia anunció que no podía hacer el pago, con lo que el que había sido uno de los mejores bonos del mundo por un tiempo se convirtió en uno de los peores. Los títulos cayeron 9 centésimos a 52 centésimos por dólar.
