La inversión privada declarada en los permisos de construcción aprobados en 2019 cerró su segundo año consecutivo en números rojos.
En concreto, se aprobaron permisos con inversiones por $1,130 millones, cifra que representa una caída de 13.9% si se compara con los $1,313 millones que se registraron en 2018, según el Instituto de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República.
La información solamente contempla la inversión privada en los principales distritos del país, excepto San Miguelito.
Luego de un tercer trimestre en el que se registró una ligera recuperación, el último trimestre de 2019 volvió a presentar datos negativos. Octubre mostró un comportamiento plano (creció apenas 0.6%), pero los meses de noviembre y diciembre tuvieron descensos significativos, de 46.9% y 29.6%, respecto a sus similares del año anterior.
En el distrito de Panamá, donde se concentra la mayor parte de la actividad del país, se aprobaron permisos con una inversión prevista de $725.9 millones, un 18.5% menos.
También se registraron caídas en los distritos de Colón (-15.5%), Arraiján (-1.5%) y el grupo de David, Santiago, Chitré, Aguadulce y La Chorrera (-0.8%).
Por tipo de proyecto, las obras residenciales generaron inversiones por $682.4 millones, un 14.3% menos que en 2018, mientras que en proyectos no residenciales, que incluyen oficinas, hoteles o centros comerciales, se invertirán $448.5 millones, dato que representa una caída de 13.2% con lo registrado durante el ejercicio anterior.
De la mano de la inversión, cae también el área de construcción declarada en los permisos. En concreto, se contempla la construcción de 2.01 millones de metros cuadrados, una caída de 12.6% respecto a 2018.

El valor declarado en los permisos de construcción aprobados en 2019 muestra la tendencia que seguirá la industria en los próximos meses, cuando empiece la construcción de esos proyectos.
Un reflejo de la actividad en 2019 es la producción de materiales durante el año.
De concreto premezclado se produjeron 1.1 millones de metros cúbicos, un 15.8% menos que el año anterior.
Por su parte, la producción de cemento gris fue de 1.3 millones de toneladas métricas, un 16.3% menos.
En cambio, la importación de cemento registró un aumento de 68.1%, para llegar a un total de 122,115 toneladas métricas.
La construcción es uno de los sectores más importantes para la economía panameña, en términos de generación de empleo y de valor agregado.
En el Plan Estratégico de Gobierno 2019-2024, el Ejecutivo reconoce que “el sector continúa afectado por el lento crecimiento de la economía”.
Prueba de ello es que, según datos de la Contraloría y de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), el aporte del sector al producto interno bruto (PIB) cayó entre 2018 y 2019, pasando de $6,960 millones a $6,800 millones, a precios constantes o reales.
Conocedor del peso relativo de la construcción en la economía, el Gobierno trata de reactivar esta disciplina a través de proyectos de inversión pública, como la línea 3 de Metro, adjudicada esta semana al consorcio coreano HPH Joint Venture por $2,507 millones, y la construcción del cuarto puente sobre el Canal de Panamá, que ejecuta el consorcio chino Panamá Cuarto Puente por $1,518 millones.
También tienen prioridad importantes inversiones en la conexión entre la ciudad capital y Panamá Oeste, como la ampliación a ocho carriles de la carretera Interamericana, entre el puente de las Américas y Arraiján, o la ampliación a seis carriles de la misma carretera entre La Chorrera y San Carlos.
Para dinamizar la actividad privada, el sector confía en medidas como la ampliación hasta $180,000 del límite para poder beneficiarse de los intereses preferenciales en las viviendas; el bono solidario de vivienda de interés social; la ejecución de proyectos mediante la figura de las asociaciones público privadas y el leasing financiero, iniciativa que permite el alquiler de una vivienda con la opción de comprarla posteriormente convirtiendo los pagos efectuados en el abono de la propiedad.
Además, el Gobierno señala que es “indispensable estimular este sector por medio de la reducción de procesos burocráticos y tiempos, a la vez que desarrollar herramientas como ventanillas únicas para agilizar los trámites”.
La Capac espera que este año cambie la tendencia descendente de 2019 y proyecta que este año la industria generará un PIB de $7,539 millones.
